Tras amplio debate

Senado aprueba reinstaurar el voto secreto en la Corte Suprema, el documento pasa a Diputados

La medida fue cuestionada por legisladores opositores y organizaciones civiles por considerarla un retroceso en materia de transparencia.
Sesión del senado. Foto: Gentileza.

La Cámara Alta aprobó, con modificaciones, el proyecto que devuelve el carácter reservado a las votaciones internas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para elegir a sus autoridades y definir la integración de salas. 

El pleno del Senado aprobó en general y en particular, con modificaciones, el proyecto de ley "Que modifica el artículo 8° de la Ley N° 609/95 'Que organiza la Corte Suprema de Justicia' y deroga la Ley N° 7058/2023". El documento pasa ahora a la Cámara de Diputados para su estudio y consideración.

La normativa aprobada plantea que los ministros de la Corte vuelvan a votar de forma reservada para elegir al presidente, vicepresidentes, superintendentes y miembros de las distintas salas, revirtiendo la reforma impulsada en 2023 que había eliminado el secretismo en favor de la transparencia y la publicidad de las decisiones judiciales.

El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, senador Javier Zacarías Irún, defendió el dictamen de mayoría a favor del proyecto, mientras que Rafael Filizzola fundamentó el dictamen de minoría por el rechazo. Desde la Comisión de Legislación, el senador Derlis Maidana también se manifestó a favor de la aprobación con modificaciones.

Durante el debate, el senador Basilio "Bachi" Núñez expresó que las votaciones deberían ser públicas, "en aras de la transparencia y de una justicia independiente", mientras que la senadora Esperanza Martínez adelantó su voto en contra y criticó el secretismo. "Implica un retroceso, al igual que permitir que los ministros se eternicen como superintendentes. Ni secretismo ni feudos judiciales", afirmó.

La iniciativa ha generado fuertes críticas desde sectores opositores y de la sociedad civil, que advierten que volver al voto secreto en la Corte representa un retroceso institucional, al debilitar uno de los pocos avances logrados en materia de rendición de cuentas dentro del Poder Judicial.