El proyecto de ley que modifica la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia generó un fuerte rechazo entre los senadores de la oposición. La propuesta plantea dos cambios principales: el retorno del voto secreto en la elección de la mesa directiva del máximo tribunal y la eliminación del sistema de rotación en las superintendencias judiciales.
El senador Rafael Filizzola sostuvo que el proyecto representa un retroceso en materia de transparencia institucional. "Yo creo que la gente tiene derecho a ver cómo votan los ministros de la Corte y por qué le votan a alguien, sobre todo cuando se trata de personas controvertidas", afirmó.
El legislador agregó que, aunque no necesariamente exista un problema de constitucionalidad, el principio de publicidad en los actos de gobierno debe preservarse. "Sería parecido a que nosotros, como Senado, votemos en secreto nuestra mesa directiva. Podríamos elegir a personas sumamente controvertidas y nadie sabría quién votó por quién", advirtió.
Por su parte, la senadora Esperanza Martínez también manifestó su rechazo al proyecto, al señalar que no existe justificación alguna para restringir la transparencia en las decisiones de la Corte.
"No hay absolutamente ninguna razón para darle discrecionalidad en la rotación de los ministros, ni para autorizar un voto secreto sobre la elección de presidencia u otras actividades", expresó.
Martínez remarcó que el voto secreto protege al ciudadano común, no a las autoridades públicas: "Los ciudadanos tienen la protección del voto secreto justamente para ser libres, pero quienes somos designados y tenemos responsabilidades públicas debemos actuar a la luz de la transparencia", concluyó.