Anuario 2025

Internas postergadas, divisiones y reformas polémicas: así cerró el año el PLRA

El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) atravesó un 2025 marcado por intentos fallidos de renovación de autoridades, fuertes disputas internas y decisiones estatutarias que profundizaron la fragmentación partidaria, mientras la conducción ya proyecta su estrategia hacia las elecciones municipales de este año.
PLRA. Archivo.

El año 2025 fue uno de los más complejos para el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) en términos de institucionalidad interna y cohesión política. Lo que debía ser un periodo de renovación de autoridades terminó convirtiéndose en una sucesión de tensiones, postergaciones y resoluciones controvertidas que dejaron al principal partido de oposición sin un cierre claro de su proceso interno.

El inicio del 2025 estuvo marcado por el anuncio formal de elecciones internas para el 17 de agosto, con el objetivo de renovar la presidencia del partido, las vicepresidencias, el directorio nacional, los directorios departamentales y otras instancias orgánicas para el periodo 2025-2030. El cronograma, surgido de una convención extraordinaria realizada en octubre de 2024, fue remitido al Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) para su validación.

No obstante, desde los primeros meses comenzaron a evidenciarse obstáculos. La falta de recursos económicos, la escasez de máquinas de votación y las advertencias de la Justicia Electoral sobre la logística del proceso generaron dudas sobre la viabilidad de las internas. 

Pese a ello, en marzo se concretó la inscripción de alrededor de 25 movimientos internos, reflejando una amplia participación, pero también una profunda fragmentación dentro del liberalismo.

Durante el primer semestre, las diferencias entre los principales sectores se profundizaron. Corrientes como Nuevo Liberalismo, Diálogo Azul, Nuevo País y diversos movimientos departamentales protagonizaron cruces públicos, con acusaciones de "liberocartismo", cuestionamientos a la conducción partidaria y disputas sobre el rumbo opositor del PLRA. En ese contexto, decisiones del directorio vinculadas a la reorganización interna fueron interpretadas por sectores críticos.

Con el correr de los meses, la incertidumbre sobre la realización efectiva de las internas se mantuvo. Si bien el calendario electoral nunca fue formalmente derogado, las condiciones políticas y logísticas impidieron que el proceso se desarrollara con normalidad, dejando al partido sin una renovación clara de autoridades al cierre del 2025.

El punto de mayor tensión se registró en diciembre, durante una convención extraordinaria realizada en Coronel Oviedo. En ese encuentro, el PLRA resolvió eliminar la paridad de género obligatoria en las listas internas, adecuando su estatuto a los mínimos exigidos por la legislación electoral. 

La decisión generó un fuerte rechazo de sectores internos, protestas de militantes y críticas que calificaron la medida como un retroceso en materia de representación y participación política de las mujeres.

Como derivación directa de esa resolución, y ya en el tramo final del año, se presentó una acción de inconstitucionalidad contra la decisión partidaria, planteando que la eliminación de la paridad vulnera principios constitucionales vinculados a la igualdad y a los derechos políticos. La acción quedó a estudio de las instancias correspondientes, abriendo un nuevo frente judicial que podría condicionar futuras decisiones internas del partido y su relación con la Justicia Electoral.

En paralelo, la conducción liberal avanzó en la habilitación de alianzas electorales con miras a las elecciones municipales de 2026, marcando un giro estratégico hacia la construcción de frentes opositores más amplios, aun cuando las disputas internas seguían sin resolverse.

De esta manera, el PLRA cerró el 2025 sin haber concretado plenamente la renovación de su directorio, con un partido dividido, reglas internas modificadas y ahora también con una controversia judicial abierta.