Juega la Albirroja y sí o sí se impone el asado, pero...¿y los precios?
En Paraguay, el asado una comida más: es una tradición que acompaña cada encuentro de la Selección Nacional. Sin embargo, esa costumbre se ve cada vez más afectada por el encarecimiento de la carne, que en los últimos doce meses experimentó un alza del 23,7 %, un golpe directo al bolsillo de las familias.
El costo creciente de los cortes más demandados para la parrilla obliga a muchos hogares a reducir porciones, sustituirlos por pollo o cerdo, o incluso postergar el tradicional asado de los días de partido. La inflación en alimentos y las dificultades logísticas en la producción refuerzan un panorama complejo para los consumidores.
A esto se suman problemas estructurales: la concentración del mercado en pocos frigoríficos, que manejan gran parte de la cadena de distribución, y los costos de producción cada vez más altos, desde la alimentación del ganado hasta el transporte. Las condiciones climáticas en el Chaco, con caminos dañados e inundaciones, también complicaron el traslado del ganado, limitando la oferta disponible.
El efecto se siente tanto en hogares como en bares y restaurantes. Aunque el asado sigue siendo el preferido de los paraguayos, cada vez más locales adaptan sus menús, ofrecen porciones más pequeñas o incluyen cortes alternativos para no perder clientes en jornadas de gran consumo.
Organizaciones del sector productivo señalan que el encarecimiento de la carne es una tendencia global, lo que hace aún más difícil revertir a corto plazo el incremento. Aun así, la expectativa de las familias paraguayas sigue puesta en mantener vivo el ritual, aunque sea con menos kilos en la parrilla.
Precios
Actualmente, la costilla tira ancha en supermercados ronda los G. 45.000 por kilo, mientras que el vacío alcanza los G. 53.000, esto, en cuanto a precios más económicos. Carnes premium se consiguen a partir de los G. 70 mil el kilo.
En tanto, el puchero se comercializa entre G. 18.000 y G. 19.000. En algunas carnicerías del mercado, la costilla de primera se ofrece a G. 38.000 el kilo, la de segunda a G. 30.000, al igual que la falda y la carne molida.