Tiempo de las tradiciones vivas del Paraguay
En Paraguay, la Semana Santa no es solo un tiempo litúrgico: es una manifestación viva de memoria, fe y cultura.
En Paraguay, la Semana Santa no es solo un tiempo litúrgico: es una manifestación viva de memoria, fe y cultura.
La capital suma una propuesta distinta para el feriado religioso: un recorrido en bicicleta por siete templos históricos. La iniciativa mezcla fe, turismo urbano, patrimonio y una forma más activa de vivir una de las tradiciones más arraigadas del calendario paraguayo.
Numerosas familias conservan la tradición de la preparación de la chipa. Para ello se reúnen en familia, en torno al tatakua y la mesa.
La colocación del pesebre no sigue una fecha única; cada familia encuentra su propio momento especial para montarlo. Algunos lo hacen el 1° de diciembre, otros el día de la Virgen de Caacupé, el 10 de diciembre, o incluso el 24, horas antes de la Nochebuena.
Más que un simple plato, el jopará es símbolo de identidad cultural. Asociado con rituales autóctonos como espantar a Karai Octubre, su consumo revive raíces ancestrales y conecta generaciones.
El fuerte incremento en el precio de la carne, que en 12 meses alcanzó el 23,7 %, impacta de lleno en el clásico ritual de los partidos de Paraguay: el asado compartido entre familiares y amigos.
La fecha del 24 de junio fue elegida por la Iglesia católica apostólica romana como el nacimiento de San Juan Bautista, uno de los discípulos de Jesús.
El presidente de la República, Santiago Peña, junto a su esposa Leticia Ocampos, primera dama de la Nación, abogaron por tomar los días santos para acercarse a los familiares, reflexionar y compartir las tradiciones de nuestro país.
Todos ingresan con la misma solemnidad y en perfecta formación se hincan ante el calvario en señal de humildad y respeto mientras cantan. Luego rezan un Padrenuestro, una Avemaría y un Gloria.