Artes visuales

En la ciudad se esconde un mundo nuevo

Mirar en la ciudad, y desde ella, permitió a Ángel Uriel Barreto trabajar la intersección entre las derivas urbanas y sus aflicciones. Su muestra en Galería Fábrica permite adentrarnos a un entorno que oscila entre diferentes fronteras, en donde el gesto desdibuja lo delimitado por los dispositivos de control y orden, asentando apuntes sensibles en torno al habitar.
Obra de Ángel Uriel Barreto. Cortesía

Se ven grandes humos
por ellos entra la luz

Para el urbanista y teórico social marxista David Harvey, el capitalismo no puede entenderse sin la lógica espacial, es decir, la manera en que se organizan territorios y escalas geográficas. Al ser un sistema en crisis permanente, necesita del espacio como un mecanismo para absorber sus excedentes y así posponer su colapso. No solo produce riqueza, sino que configura el mundo: organiza ciudades y áreas geográficas enteras en función de procesos de acumulación cada vez más veloces, destruyendo todo a su paso a medida que genera ganancias.

No existen procesos de urbanización que sean inocentes, y eso se puede ver en las formas en que se ordena el tránsito de los cuerpos, en amenazantes alambres de púas y cercos metálicos, o hasta en la ausencia de un simple asiento. Parte de las obras aquí expuestas reflejan una realidad padecida, relacionada a un deplorable estado de las calles y veredas, sitios en dónde las personas se encuentran con una arquitectura hostil que pretende, por sobre todo, ahuyentar y dificultar el descanso ante la excesiva espera del transporte público.

Obras de Ángel Uriel Barreto. Cortesía

Es allí donde Ángel Barreto nos sitúa ante la materia y el gesto: aquellos elementos punzantes -que buscan condicionar a los cuerpos- son arrancados y extraídos de su sitio, a modo de protesta. En esa línea, nos ubicamos también ante fotografías de cuerpos que buscan dignidad, cuerpos que tienen derecho a detenerse. Barreto también se ocupa de capturar en la serie de los horizontes una presencia periódica y sistemática: grandes humaredas sostenidas por la falta de control y cuidado por parte de los organismos encargados de velar por las condiciones medioambientales. Esta presencia, contundente y casi ominosa, forma parte del paisaje cotidiano especialmente en ciertas épocas del año. 

Obras de Ángel Uriel Barreto. Cortesía

Mirar en la ciudad y desde ella, permitió al artista trabajar la intersección entre las derivas urbanas y sus aflicciones. Esta muestra permite adentrarnos a un entorno que oscila entre diferentes fronteras, en donde el gesto desdibuja lo delimitado por los dispositivos de control y orden, asentando apuntes sensibles en torno al habitar. Es así como en el seno mismo de las arquitecturas totalizantes del capital, irrumpe el deseo de lo diferente, deseo que se puede traducir en un reclamo: el derecho a una ciudad.

 

Nota de edición: El presente texto acompaña la muestra que el artista exhibe actualmente como resultado del Premio Fábrica obtenido el año pasado en Oxígeno Feria de Arte. La exposición puede ser visitada en la galería (Sargento Martínez 271, Asunción). La curaduría es de Osvaldo Salerno.

 

* Majo Fiorio es licenciada en Artes Visuales por el Instituto Superior de Arte "Dra. Olga Blinder" (FADA-UNA), artista visual, curadora, docente universitaria, fotógrafa y gestora cultural. Integra la Asociación de Fotógrafas/os del Paraguay El Ojo Salvaje, la Asociación Gente de Arte y Artistas Visuales del Paraguay Asociados (AVISPA).

* Luis Ocampos Pompa es artista, gestor cultural y docente. Licenciado en Artes Visuales por el Instituto Superior de Arte (FADA-UNA), es jefe de la Unidad de Espacios del Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera. Es vicepresidente deArtistas Visuales del Paraguay Asociados (AVISPA).