Literatura

Susy Delgado: "La traducción es una flechita disparada hacia el futuro"

Con motivo de la próxima presentación —por parte de la Secretaría de Políticas Lingüísticas— de "Irũmi ypytũ", traducción al guaraní del poemario "Satélites oscuros", de Josefina Plá, la poeta y traductora Susy Delgado reflexiona en esta entrevista sobre los desafíos de llevar grandes voces poéticas al guaraní, la música secreta de las palabras y el papel de la traducción en el fortalecimiento de una lengua.
Susy Delgado y la portada de su obra, traducción al guaraní del poemario "Satélites oscuros", de Josefina Plá. Editorial Rosalba. Cortesía

Decía Roman Jakobson que la poesía, por definición, es intraducible. Humboldt agregaba que es imposible sentir plenamente a un poeta extranjero, pues para ello uno tuvo que haber crecido en la costumbre de una lengua, haber pensado y sentido con ella. Y Robert Frost, no sin socarronería, remataba: "La poesía es aquello que se pierde en la traducción".

Pero a pesar de ese pesimismo esencial, la traducción de versos entre distintos idiomas es una actividad intelectual que ha sido cultivada desde siempre, en diversas latitudes y épocas. Una de las cultoras de esa práctica es la poeta Susy Delgado, para quien el acto de traducir supone entrar en la materia sonora del poema, escuchar su respiración íntima y buscar, en guaraní, una música capaz de responder con la misma o mayor intensidad.

Al anunciar la próxima presentación de Irũmi ypytũ, versión en guaraní del poemario Satélites oscuros, de Josefina Plá, Delgado suma un nuevo capítulo a una labor de traducción que ya la ha llevado a dialogar con algunas de las voces más poderosas de la poesía en lengua castellana y gallega: Gabriela Mistral, Olga Orozco, Rosalía de Castro.

En esta conversación, la autora habla de los "llamados interiores" que guían sus elecciones, de la dificultad de traducir no solo el sentido sino también la música verbal de un poema, de la actualidad del guaraní y de la traducción como una forma de abrir camino hacia el futuro de las lenguas.

Al trasladar a su lengua materna la voz poética de grandes autoras, Susy Delgado expande los registros expresivos del guaraní y lo conduce hacia zonas de sentido inexploradas. Lejos de simplemente reproducir contenidos, su trabajo acuña neologismos e incorpora resonancias, giros, modulaciones de estilo y tonos procedentes de la lengua de origen, acercando al lector tanto a la potencia de la poesía traducida como a los desafíos léxicos y simbólicos que esa poesía plantea. En ese proceso, el guaraní se enriquece y fortalece el camino hacia su presencia plena en todos los ámbitos de interacción social.

—¿Cómo resuena en la sensibilidad de Susy Delgado la poesía de Josefina Plá?

No sé si resuena, ojalá sea así... Lo que puedo afirmar es que la palabra de Josefina, que abarca desde el tono más fino y delicado al más ancho y exuberante, me llega, me asombra y me maravilla, desde los primeros tiempos en que la fui bebiendo, en una lectura que se ensancha y enriquece con cada acercamiento. Zambullirse en su poesía es penetrar un universo rico y deslumbrante. Creo que es inevitable que ella se nos vuelva un gran alimento inspirador.   

—¿Por qué elegiste a Orozco, Gabriela, Rosalía y Josefina, todas poetas mujeres?

Bueno, también traduje a escritores como Roa y Rulfo, pero realmente hay cierta preeminencia de mujeres. Creo que mis decisiones no suelen responder mucho a razonamientos sobre contextos de oportunidad, necesidades sociales o de género..., aunque en los hechos pueda ocurrir que favorezcan estos surcos. Igual que mis creaciones poéticas, creo que mis traducciones responden más bien a ciertos llamados interiores, anclados en sintonías profundas, que no puedo desoír. Estas poetas mencionadas tienen voces muy diferentes, todas ellas son voces muy hondas y potentes, voces que por motivos diferentes me sensibilizaron. Suelen preguntarme si me considero feminista, considerando la atención que he prestado a los temas y visiones sobre mujeres. Creo que lo soy, sobre los hechos consumados, sin habérmelo propuesto, aunque he dedicado también bastante letra a los varones. Soy reacia a las etiquetas y los "ismos", pero sobre el camino andado, no puedo negar que se me puede calificar como tal.  

—¿Qué problemas particulares te plantearon estas cuatro autoras?

Cada una de esas voces significó una búsqueda diferente, empezando por el lenguaje que pudiera acercarse al de cada autora, en guaraní. Pero arribar a esta etapa exige dedicar un tiempo previo, respetable, al análisis del lenguaje del autor o autora que tengo entre manos, en sus elementos estructurales y estéticos, sin desmerecer otros elementos como su contexto histórico-cultural. Y en segunda instancia, buscar la construcción cuidadosa de la música verbal que puede alcanzar esta argamasa y su amasado, en guaraní. 

—De Gabriela Mistral y Josefina Plá tradujiste un libro entero. En los casos de Orozco y Rosalía, tomaste subconjuntos, ¿cómo elegís los poemas a traducir?

Antes de decidir si emprendo o no una traducción, suelo analizar algunos aspectos que confluyen en la obra, en especial su lenguaje, que considero la materia prima para el ñe'ẽasa. Pero en el caso de Gabriela, no hice esta revisión previa, porque respondí a un encargo de la Biblioteca Nacional de Chile, heredera de los derechos de autor de la poeta. El caso de Olga Orozco se me apareció en un momento como una antigua deuda con una obra que yo admiré desde mi temprana juventud... Se convirtió en uno de mis trabajos más complejos y difíciles, por sus poemas torrenciales y profundos, de versos largos, habitados por pliegues e intersticios muy ricos... Y la poesía de Rosalía significó un desafío diferente por su singular riqueza formal, con sus juegos de métricas que alimentan el delicioso acento gallego... Jugó su parte en la decisión un elemento venido de otro terreno, aunque cercano en su raíz cultural: la especie de hermandad que sentimos los cultores del guaraní con los gallegos, que apoyaron con fuerza y sin pausa el proceso de afirmación de nuestra lengua, a través de la conquista de herramientas legales, instituciones, etcétera. Y tratando de ser más certera en la respuesta a tu pregunta, cuando enfrento una selección elijo los poemas que me ofrecen una sintonía sensible más profunda.

—En ese trabajo de trasladar una voz poética al guaraní, ¿hubo palabras o sintagmas que te llevaron más tiempo? 

Encontré palabras y conceptos difíciles de traducir, ciertamente. Trataré de recordar algunos de la traducción de Orozco: De "Repetición del sueño": "... que llevan paso a paso a la condena..." (ñanderaháva mbeguekatu ñañehundi hag̃uame". De "El resto era silencio": "sílabas que volvían tal como la paloma del diluvio (que) volvió por primera vez al Arca..." (ñe'ẽpehemi ojevýva ypochy guasuete jeruti ojevy ñepyrũrõ guaréicha Yga marangatúpe). De "Olga Orozco": "mi propia aparecida condenada..." (che angaite angaipapy). De "Detrás de aquella puerta": "tu cofre de brasas convertidas en piedras de expiación" (ne ratapỹi karamegua reheve, oñemboitáva tekoavy myengoviáramo".

—¿Trabajás con diccionarios? ¿Qué lugar ocupan en tu proceso?

Sí, trabajo con todos los que tengo (que son varios), para comparar sus diferentes perspectivas y enfoques. Acostumbro tenerlos a mano cuando estoy trabajando en una traducción. Y en algún caso, opto por la traducción que me dicta la memoria o el entrañable diccionario interior de la lengua que hablaban mis abuelitos. La lengua y todos los trabajos que hacemos con ella tienen una enorme carga afectiva, según lo siento yo... 

Susy Delgado. Cortesía

—En tu trabajo con Orozco, tradujiste "murmurando" como "ongururúvo", conservando las úes y las dos vibrantes simples del original. En tu traducción de Rosalía, unos versos referidos al mar quedaron así: "Hyapu guyguy ndoguéiva reheve / cherenói y apeno para ñarõgui". Ese primer verso evoca el rumor persistente del mar (sin olvidar que "y" es también "agua" en guaraní). ¿La música es un factor vertebral para vos?

Sí. La poesía y la música son hermanas gemelas. Están hechas de la misma materia misteriosa con la que se puede alcanzar esa armonía que nos acaricia el alma. La métrica y las aliteraciones son instrumentos muy interesantes en esta labor. Y cada letra es una cuerda de esa orquesta maravillosa. Una tarea apasionante es buscar una cuerda determinada, con su sonido particular, en otra lengua... Es lo que intenté hacer por ejemplo en esos versos señalados en tu pregunta. 

—Has dicho que estas traducciones son "una flechita disparada hacia el futuro". ¿Por qué?

Porque las traducciones -en especial las que involucran al guaraní- se leen muy poco, son fuente de lectura solo de otros traductores y de muy escasos buceadores de este tipo de literatura. Desde mi perspectiva personal, sin embargo, yo creo que la traducción es un campo de afirmación y vigorización de las lenguas, que se recorre aunque sea en un proceso lento, caminado por muy contados estudiosos y cultores de las lenguas que dialogan con otras lenguas. La traducción es una hermana gemela de la poesía, otra flechita disparada al futuro... 

—¿Existe un un mapa o una receta para el buen traductor de poesía?

Es una pregunta que tal vez merecería un coloquio de especialistas. Es obvio y redundante decir que quien aspira a esa condición debe acercarse a los maestros y especialistas, con abundantes lecturas, diálogos personales y todas las formas posibles... No creo poder aportar algo original a esta consulta. Yo solo soy una modesta guataha del denso ka'aguy de la palabra, una observadora apasionada de sus colores y sus tape po'i, que siempre se sentirá analfabeta ante ese fabuloso universo...  Eso sí, soy una guataha atrevida, como suelen ser quienes intentan cultivar la poesía.

—¿Cuál es tu opinión acerca de la actualidad de la lengua guaraní?

Creo que vive un proceso de afirmación y reconocimiento muy auspicioso en las últimas décadas, a partir de su reconocimiento como lengua oficial y la conquista de la Ley de Lenguas, que sustentaron la creación de las instituciones que la protegen y alientan su normalización paulatina. En comparación a su situación de hace tres y más décadas, ha ganado muchos terrenos importantes y un mayor respeto. Todavía falta una mayor presencia de la misma en las instituciones oficiales y civiles, pero es muy alentador lo que ha conquistado en el ámbito nacional en el campo de las artes y las comunicaciones, y en el ámbito internacional en un reconocimiento creciente.   

Portada de Irũmi ypytũ, versión en guaraní del poemario Satélites oscuros, de Josefina Plá. Cortesía

Libre

Libre para nacer sin elegir el día
libre para besar sin saber del porqué esta boca y no otra
libre para engendrar y concebir lo que ha de traicionarte
libre para pedir lo que después te será inútil
libre para buscar lo que mañana ya no tendrá significado
libre para morir sin elegir el día
libre para pudrirte sin escoger el sitio
libre para volver al polvo sin memoria
libre para seguir el rumbo de la raíz pequeña
libre para mirar al sol que no te mira

Libre para nacer sin elegir el día

Josefina Plá

 

Sãso 

Sãso nde rekoveapysẽvo oimeraẽva ára
Sãso reikuaa'ỹme mba'ére rehetũne ko juru, nahániri ambue
Sãso remoheñói, remoingovévo nendive ipoguyrõtava
Sãso rejerurévo pe ndovalevéiva'erã upéi
Sãso reheka hag̃ua ko'ẽrõ ndorekomo'ãvéima va'erã he'iséva
Sãso remano hag̃ua oimeraẽva árape
Sãso ndetujupávo tenda reiporavo'ỹre
Sãso reho jevývo tanimbu imandu'a'ỹvape
Sãso reho hag̃ua mba'e rapomi rape rupi
Sãso remaña hag̃ua kuarahy nderehe nomañáiva rehe

Sãso nde rekoveapysẽvo oimeraẽva ára

Traducción de Susy Delgado

 

* Javier Viveros es magíster en Lengua y Literatura Hispanoamericana por la Universidad Nacional de Asunción y doctorando en Letras por la Pontificia Universidad Católica Argentina. Ha escrito novela, poesía, teatro e historieta. Es miembro de número de la Academia Paraguaya de la Lengua Española y académico correspondiente de la Real Academia Española. Es ministro de la Secretaría de Políticas Lingüísticas.