El Día Internacional de los Museos: Puentes en un mundo dividido
Origen del DIM
La idea surgió en la posguerra. Tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial, en 1946 se fundó el ICOM bajo los auspicios de la UNESCO con el objetivo de proteger el patrimonio y fomentar la cooperación internacional. En 1951, la Crusade for Museums (Cruzada por los museos) centró el debate en "Museos y Educación", sentando las bases para concebirlos como instituciones accesibles al público. La propuesta formal de un Día Internacional se aprobó en la Asamblea General de ICOM en Moscú en 1977, fijando el 18 de mayo como fecha simbólica. La primera edición se celebró en 1978 y, desde entonces, ha crecido hasta reunir a más de 40.000 instituciones en más de 150 países.
La evolución de un concepto
Del mouseion de Alejandría al Renacimiento con sus Wunderkammern o gabinetes de curiosidades, el museo pasó a ser un espacio elitista y enciclopédico. La gran transformación llegó con la Ilustración y la Revolución Francesa: en 1793 el Louvre abrió sus puertas como museo nacional, simbolizando el paso del patrimonio real al del pueblo.
En los siglos XIX y XX se consolidaron como "templos" solemnes del conocimiento, con colecciones permanentes ordenadas y una función predominantemente conservadora y educativa. Sin embargo, en las últimas décadas el museo ha mutado profundamente. Ya no es solo una colección de objetos u obras que se exponen siguiendo un canon, sino un espacio dinámico, inclusivo y participativo.
Entre las transformaciones más relevantes destacan la experiencia inmersiva, la digitalización, la sostenibilidad y, especialmente, la inclusión, la diversidad y la decolonización.
Como señala la investigadora María Victoria Guzmán en su ensayo Decolonizar el museo: una utopía necesaria, los museos no son neutrales. Aunque se presentan como templos del conocimiento objetivo, reproducen la colonialidad: esa persistencia estructural del colonialismo que, más allá de la dominación política directa, continúa moldeando formas de pensar, clasificar y valorar.
Los museos construyen la comunidad imaginada de la nación seleccionando qué historias se cuentan y cuáles se silencian. Decolonizarlos exige, según Guzmán, pasar de una verdad única y universal, generalmente de raíz europea, a una pluralidad de verdades y saberes; transformar el museo en un espacio de experimentación, juego e interrogación constante; y compartir poder y autoridad con las comunidades, pasando de relaciones jerárquicas a modelos de reciprocidad, cuidado y confianza. Así, decolonizar es una utopía necesaria: inalcanzable en su totalidad porque la institución misma es moderna y colonial, pero imprescindible como horizonte que impulsa transformaciones continuas.
En Paraguay, la iniciativa anual "Los museos se muestran", organizada por Noche de los Museos, es una de las respuestas locales al DIM. Este año reunirá casi 40 instituciones en el Centro Cultural del Puerto de Asunción bajo el concepto del puerto "como punto de encuentro". La idea es no solo exhibir piezas sino generar conversaciones y reflexiones sobre el rol del museo.
El lema global "Museos uniendo un mundo dividido" adquiere una resonancia profunda en este presente trágico, en que algunas de estas instituciones son destruidas por ataques militares y muchas otras ven su patrimonio amenazado.