¿A qué edad dar el primer "smartphone"? Nuevo estudio alerta
Un estudio con datos de más de 10.000 adolescentes indica que la edad a la que llega el primer móvil marca diferencias importantes en salud. Una respuesta esperada por muchas familias.
Un estudio con datos de más de 10.000 adolescentes indica que la edad a la que llega el primer móvil marca diferencias importantes en salud. Una respuesta esperada por muchas familias.
El no uso de las app demostró cambios positivos: en promedio, los síntomas de ansiedad disminuyeron un 16,1 por ciento; los de depresión, un 24,8 por ciento; y los de insomnio, un 14,5 por ciento. La mejora fue más pronunciada en los sujetos con depresión más grave.
Un análisis de ADN a casi 200.000 personas encontró que las mujeres poseen casi el doble de marcadores genéticos asociados a la depresión, lo que podría impulsar tratamientos más precisos y personalizados.
Este hecho, que cobra más de 720,000 vidas al año, es una emergencia de salud pública prevenible. Esta fecha instaurada en 2003, reúne a gobiernos y organizaciones alrededor del mundo para sensibilizar sobre signos de riesgo, formas de ayuda y estrategias de prevención.
Esta situación a menudo pasa desapercibida porque los niños no verbalizan su malestar y los adultos tienden a malinterpretar su tristeza como desobediencia o apatía. Expertos destacan la importancia de la detección temprana en el entorno educativo y familiar, ya que un diagnóstico tardío puede afectar el desarrollo emocional y aumentar el riesgo de depresión en la adultez.
Especialistas alertan sobre el aumento de trastornos emocionales en niños y adolescentes. La falta de atención oportuna y el estigma social agravan una realidad que preocupa cada vez más a médicos y psicólogos.
Poseer un teléfono celular antes de los 13 años impacta en la salud mental en la juventud adulta, afirma un estudio con datos de más de 100.000 jóvenes, que propone un enfoque preventivo como con el alcohol y el tabaco.
Una planta psicodélica podría ayudar a tratar la depresión
Según un estudio, afecta a todos los grupos raciales y étnicos y, en especial, los inmigrantes, las mujeres y las personas con discapacidad o problemas de obesidad. Los resultados buscan generar más conciencia sobre sus efectos en la salud mental colectiva.