¿Qué es el suicidio?
El suicidio es el acto de quitarse la vida de forma intencional. Se considera una cuestión compleja, influida por factores psicológicos, sociales, biológicos y ambientales. Es una de las principales causas de muerte jóvenes, especialmente entre los 15 y 29 años.
Cifras globales
En 2021, cerca de 727,000 personas murieron por suicidio en el mundo
Aproximadamente, se estima que sucede una muerte cada 40 segundos
Desde el año 2000, el número pasó de 762,000 muertes en 2000 a 717,000 en 2021, lo que representa una disminución de la tasa global.
La tasa entre hombres es más del doble que entre mujeres: 12.3 por 100,000 frente a 5.9 por 100,000, respectivamente
Síntomas o señales de alerta
Algunos signos de riesgo incluyen:
Hablar de querer morir o sentirse atrapado
Cambios abruptos en el comportamiento o estado de ánimo
Retiro social, desesperanza, o cambios en los hábitos (sueño, apetito)
La depresión, los trastornos por consumo de sustancias y un intento previo de suicidio son factores de riesgo conocidos.
¿Cómo prevenir?
Las estrategias más efectivas incluyen:
Acceso a tratamiento de salud mental (por ejemplo, terapia o medicación)
Tratamiento del abuso de sustancias cuando esté presente
Seguimiento cercano tras un intento de suicidio
Políticas públicas sólidas, como líneas de ayuda, capacitación de profesionales y protocolos de detección temprana
Organización Mundial de la Salud.
¿Cómo y dónde ayudar?
Si percibes que alguien está en riesgo:
Escucha sin juzgar; hablar sobre el suicidio no lo provoca
Anímalo a buscar ayuda profesional (psicólogos, psiquiatras, líneas telefónicas, hospitales)
En situación de crisis inmediata, contactar servicios de emergencia
Mantener contacto regular y red de apoyo
Organizaciones y grupos de apoyo ofrecen guías sobre cómo "interrumpir" pensamientos suicidas y brindar contención.
Historia y origen del Día Mundial para la Prevención del Suicidio
Desde 2003, se celebra cada 10 de septiembre: fue instaurado por la Asociación Internacional de Prevención del Suicidio (IASP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), apoyado posteriormente por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH).
La elección del día busca crear una fecha fija y reconocible para coordinar campañas globales. Desde su inicio en Estocolmo, se han realizado actividades en decenas de países destinadas a sensibilizar, reducir el estigma y promover la prevención.
Temas recientes incluyen "Changing the Narrative on Suicide" para 2024-2026, que impulsa la apertura del diálogo y el cambio cultural sobre este tema.
El suicidio es una problemática mundial que se cobró cientos de miles de vidas, pero es también un problema evitable mediante atención adecuada, apoyo social y políticas eficaces. El 10 de septiembre simboliza un recordatorio anual de que todos tenemos un papel en la prevención: reconociendo señales, tendiendo redes de soporte y promoviendo una cultura de empatía y escucha.