La primera parada del mandatario fue en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, donde participó de actividades organizadas en el marco del Instituto Milken, un reconocido foro económico y financiero que reúne a líderes políticos, empresarios, inversionistas y referentes internacionales. Durante su presencia en territorio estadounidense, Peña mantuvo reuniones con representantes del sector privado, inversionistas y referentes vinculados al desarrollo tecnológico y financiero, dentro de la estrategia del Ejecutivo de posicionar a Paraguay como un destino atractivo para capitales extranjeros.
Desde el entorno presidencial señalaron que uno de los principales objetivos de la visita fue promocionar las ventajas competitivas del país, especialmente en áreas relacionadas con energía, estabilidad macroeconómica, infraestructura y producción industrial. La administración de Peña viene insistiendo en los últimos meses en una política orientada a captar inversiones extranjeras y proyectar una imagen de estabilidad económica en el escenario internacional.
Tras su paso por Estados Unidos, el jefe de Estado se trasladó a Taiwán, uno de los principales aliados diplomáticos de Paraguay a nivel internacional y el único país sudamericano que mantiene relaciones oficiales con la isla asiática. Peña fue recibido por altas autoridades taiwanesas y desarrolla una agenda enfocada en cooperación bilateral, comercio, inversiones y fortalecimiento de las relaciones estratégicas entre ambos gobiernos.
La visita presidencial a Taiwán también incluye reuniones con empresarios y sectores industriales, acompañado por una amplia delegación empresarial paraguaya integrada por representantes del sector privado. El Gobierno sostiene que el objetivo es abrir nuevas oportunidades comerciales y avanzar en proyectos conjuntos vinculados a tecnología, industria y desarrollo económico.
La gira presidencial continuará posteriormente en Filipinas, donde Peña también tiene previsto desarrollar encuentros diplomáticos y económicos. La agenda internacional forma parte de una serie de viajes impulsados por el mandatario desde el inicio de su administración, una dinámica que el oficialismo defiende como necesaria para fortalecer la presencia internacional de Paraguay y generar oportunidades de inversión.
Sin embargo, los constantes desplazamientos del presidente al exterior también continúan generando cuestionamientos desde sectores políticos y ciudadanos, que sostienen que el país enfrenta problemas urgentes en áreas como salud, educación, empleo e infraestructura. En redes sociales y ámbitos políticos volvieron a surgir críticas relacionadas con la frecuencia de las giras internacionales y los resultados concretos obtenidos tras cada visita oficial.
Pese a ello, el Gobierno insiste en que la política exterior y la búsqueda de inversiones forman parte de una estrategia central de desarrollo económico. Durante sus actividades en el exterior, Peña volvió a reiterar el discurso de convertir a Paraguay en un centro regional atractivo para industrias tecnológicas y proyectos industriales de gran escala, aprovechando factores como la energía disponible, los bajos costos operativos y la estabilidad monetaria.
La nueva gira internacional se produce además en momentos en que el Ejecutivo intenta sostener una narrativa de crecimiento económico y apertura internacional, mientras a nivel interno continúan los debates sobre el rumbo económico, el aumento del costo de vida y las críticas hacia distintos sectores de la administración pública.