El senador Natalicio Chase, líder de la bancada de Honor Colorado en la Cámara Alta, salió al paso de la controversia generada por el audio captado entre los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Basilio "Bachi" Núñez y Raúl Latorre, respectivamente, y aseguró que no existe ninguna estrategia dentro del oficialismo para impulsar la pérdida de investidura del diputado independiente Raúl Benítez. El legislador sostuvo que la conversación difundida no refleja un plan político y afirmó que se trató únicamente de un intercambio informal entre ambos dirigentes.
La polémica surgió luego de que un micrófono permaneciera abierto antes del informe de gestión del presidente Santiago Peña ante el Congreso Nacional, registrando un diálogo en el que Latorre manifestó que Benítez pretendía seguir "el camino al martirio" de la exsenadora Kattya González, expulsada del Senado por la mayoría cartista.
Consultado sobre si el oficialismo maneja una eventual lista de legisladores cuya expulsión podría promoverse, Chase rechazó esa posibilidad y aseguró que no existe ningún mecanismo ni planificación con ese objetivo dentro del Congreso.
El parlamentario insistió en que el contenido del audio no debe interpretarse como una hoja de ruta política y señaló que se trató simplemente de una opinión expresada durante una conversación privada que terminó haciéndose pública de manera accidental. Añadió además que, si realmente existiera una estrategia reservada, nadie la discutiría en un espacio abierto y frente a otras personas.
Chase también marcó diferencias entre la situación de Raúl Benítez y la destitución de la exsenadora Kattya González. Según explicó, ambos casos responden a circunstancias completamente distintas, ya que sostuvo que el diputado opositor no enfrenta actualmente ningún proceso o cuestionamiento formal dentro de la Cámara de Diputados.
En ese sentido, indicó que el caso de González obedeció a un procedimiento diferente, por lo que consideró que no corresponde establecer paralelismos entre ambos episodios ni interpretar el audio como un anticipo de futuras medidas contra legisladores de la oposición.


