El mandatario reconoció que el documento contiene observaciones relevantes, pero también resaltó que existe respaldo a varias de las reformas impulsadas por su administración.
Durante sus declaraciones, el jefe de Estado admitió que dentro del propio Ejecutivo existe una percepción de que los avances no son suficientes. Señaló que hay una autocrítica respecto al ritmo de los cambios y remarcó que el desafío sigue siendo acelerar los resultados. En ese sentido, sostuvo que la respuesta no pasa por retroceder, sino por redoblar esfuerzos y mantener la agenda de transformaciones.
Peña también hizo referencia a la lectura dispar que puede generar el comunicado empresarial, indicando que algunos sectores pondrán el foco en los cuestionamientos mientras que otros destacarán los aspectos positivos. A su criterio, ambos enfoques forman parte de un mismo escenario que obliga a profundizar el trabajo conjunto.
El mandatario insistió en la necesidad de fortalecer la coordinación entre el Estado, el ámbito privado y otros actores de la sociedad, al considerar que sin ese vínculo será difícil sostener las reformas en marcha. Aseguró además que el Gobierno mantiene una actitud abierta al diálogo y a la recepción de propuestas que permitan mejorar la gestión.
Las expresiones del presidente se dan en un contexto en el que distintos sectores vienen manifestando preocupación por la situación fiscal y la velocidad de ejecución de las políticas públicas, lo que mantiene en el centro del debate la capacidad del Ejecutivo para responder a las expectativas económicas.

