Osorio sostuvo que los celulares, bien utilizados, pueden ser aliados del aprendizaje, ya que facilitan el acceso a la información y permiten desarrollar competencias digitales en los estudiantes. Sin embargo, advirtió que su uso sin control también genera distracción, afecta la concentración y puede incidir negativamente en el rendimiento académico.
La iniciativa no prohíbe los dispositivos en las aulas, pero propone que el MEC impulse un estudio técnico integral que contemple los aspectos pedagógicos, psicológicos y sociales del fenómeno. Con base en esos resultados, el Ministerio debería definir políticas que regulen o promuevan su uso responsable dentro del ámbito escolar.
El objetivo, según Osorio, es que las autoridades educativas puedan diseñar estrategias basadas en evidencia, equilibrando la incorporación tecnológica con la calidad del aprendizaje y la convivencia en el aula.