La convocatoria surge luego de la fallida sesión del viernes, que quedó sin quórum tras la retirada de concejales oficialistas y sectores aliados, situación que impidió continuar con el análisis de los documentos financieros de la Municipalidad.
El escenario genera tensión dentro del Legislativo comunal debido a que, si no existe un pronunciamiento antes de la medianoche del domingo, las ejecuciones presupuestarias quedarán avaladas de forma automática mediante la figura conocida como "sanción ficta", lo que implicaría cerrar administrativamente el proceso sin un debate de fondo sobre el manejo de los recursos municipales.
El periodo sometido a revisión corresponde a una etapa marcada por fuertes cuestionamientos financieros dentro de la Municipalidad de Asunción. Hasta agosto de 2025, la administración estuvo encabezada por Óscar Rodríguez, quien dejó el cargo luego de la intervención impulsada tras detectarse el uso irregular de fondos provenientes de bonos destinados originalmente a obras públicas.
Según los antecedentes de la intervención, unos G. 512.000 millones habrían sido desviados para cubrir gastos salariales y otros compromisos corrientes, situación que derivó en investigaciones y cuestionamientos políticos sobre la administración municipal.
Tras la salida de Rodríguez asumió Luis Bello, también vinculado al oficialismo cartista y señalado por sectores opositores por haber acompañado desde la Junta Municipal varias de las decisiones administrativas hoy observadas.
Actualmente, la situación económica de la Municipalidad continúa siendo crítica. La deuda acumulada ronda los G. 850.000 millones, aunque con los intereses financieros el pasivo ya superaría los G. 875.000 millones.
Mientras avanzan las investigaciones impulsadas a partir de las observaciones realizadas durante la intervención encabezada por Carlos Pereira, el exintendente Óscar Rodríguez volvió a posicionarse políticamente como candidato a concejal para las próximas elecciones municipales.
La sesión extraordinaria del domingo aparece así como el último intento institucional para definir si la Junta Municipal aprueba, rechaza o cuestiona la ejecución presupuestaria de una de las administraciones más golpeadas por denuncias y observaciones financieras en Asunción.