Diputados

Esgaib vuelve a desafiar a Raúl Benítez a una pelea tras nueva sesión frustrada

La tensión volvió a dominar la Cámara de Diputados luego de que un nuevo enfrentamiento verbal entre el diputado cartista Yamil Esgaib y el legislador opositor Raúl Benítez derivara en la suspensión anticipada de la sesión por falta de cuórum. Lo ocurrido marcó el segundo episodio consecutivo en el que incidentes protagonizados por el parlamentario oficialista terminan alterando el desarrollo normal de las actividades legislativas.
Yamil Esgaib. Captura.

La confrontación se inició durante el debate en el pleno, cuando Esgaib reaccionó con vehemencia ante cuestionamientos realizados por Benítez. En medio de gritos e intercambios cargados de tensión, el diputado oficialista volvió a plantear la posibilidad de impulsar una sanción contra su colega, sugiriendo incluso una suspensión temporal de sus funciones parlamentarias.

Tras abandonar la sala de sesiones, Esgaib profundizó sus críticas y reconoció que le agradaría que Benítez fuera apartado de la Cámara durante dos meses. Incluso llegó a manifestar que asumiría personalmente el costo salarial correspondiente a ese periodo con tal de que el legislador opositor dejara de asistir a las sesiones y, según sus palabras, dejara de perturbar el trabajo legislativo.

Sin embargo, las declaraciones no quedaron allí. En un tono cada vez más desafiante, el diputado cartista aseguró que, si los cuestionamientos hacia su persona continuaban, estaba dispuesto a resolver las diferencias fuera del recinto parlamentario. De hecho, afirmó haber invitado a Benítez a enfrentarse físicamente, insistiendo en que este último sería quien evita concretar dicho desafío.

El episodio se produjo pocas semanas después de que Esgaib cumpliera una sanción impuesta por hechos anteriores que involucraron agresiones verbales y actitudes intimidatorias hacia colegas y representantes de la prensa. Pese a ese antecedente, el legislador volvió a protagonizar una situación que generó fuertes cuestionamientos dentro y fuera del Congreso.

En medio del altercado, la diputada Johanna Ortega intentó intervenir para exigir que cesaran las amenazas y los exabruptos. Durante el intercambio, lanzó un comentario dirigido a Esgaib, sugiriéndole que tomara la medicación correspondiente para tranquilizarse, expresión que rápidamente se viralizó en redes sociales y pasó a formar parte de las repercusiones políticas del episodio.

Lejos de bajar el tono, el parlamentario oficialista redobló sus declaraciones y sostuvo que, si no existían sanciones institucionales contra Benítez, él mismo respondería de otra manera. Incluso afirmó sentirse capaz de derrotar físicamente a su colega en cuestión de segundos, insistiendo en que la situación debería resolverse mediante medidas disciplinarias adoptadas por la Cámara.

Los nuevos incidentes vuelven a instalar el debate sobre los límites de la conducta parlamentaria y el rol de las autoridades legislativas para garantizar el respeto dentro del recinto. Mientras sectores de la oposición cuestionan la ausencia de medidas más firmes frente a este tipo de comportamientos, desde el oficialismo persisten las justificaciones en torno a enfrentamientos que, cada vez con mayor frecuencia, desplazan la discusión de los temas de fondo y deterioran la imagen del Congreso ante la ciudadanía.