La propuesta, impulsada por el legislador liberal Adrián Vaesken, fue tratada y aprobada sobre tablas, y exige información precisa sobre el monto total de dinero invertido en subsidios durante los años 2023, 2024 y lo que va del 2025, detallando además el incremento anual de esos recursos.
Uno de los ejes centrales del pedido es la transparencia: los diputados quieren saber exactamente cuáles fueron las empresas beneficiadas, cuánto dinero recibieron y en qué periodo. La intención es dejar en evidencia cómo se distribuyen los fondos públicos en un sector que, según usuarios frecuentes, sigue presentando numerosas falencias.
También se solicita al VMT detallar las mejoras tangibles que deberían haber sido posibles gracias a estos subsidios, tales como renovación de buses, mejoras en la frecuencia de los servicios, condiciones de accesibilidad y cualquier otro avance que impacte directamente en la calidad del servicio para los usuarios del transporte público.
Un último punto clave es la verificación del sistema de control de boletaje electrónico. El Congreso quiere saber si el viceministerio ya tiene acceso directo a los datos de boletos emitidos, o si aún sigue dependiendo exclusivamente de la información suministrada por las empresas operadoras del billetaje, JAHA y MAS. Esta cuestión resulta crucial para garantizar que el cálculo de subsidios se base en datos reales y no manipulables.
La institución tiene 15 días para responder a los pedidos. El reloj ya empezó a correr.
