Con una agenda cargada de integración, acuerdos internacionales y el traspaso de la Presidencia Pro Témpore, el país volverá a situarse en el centro de las decisiones regionales.
Este lunes 29 de junio comenzarán las reuniones preparatorias de la LXVII Cumbre del Mercosur y Estados Asociados, mientras que el martes 30 se desarrollará el encuentro de los jefes de Estado en la sede de la CONMEBOL, en Luque, dentro del área metropolitana de Asunción. Durante ambas jornadas, Paraguay concentrará la atención política de Sudamérica al recibir a los mandatarios y delegaciones de los países miembros y asociados del bloque.
La cumbre marcará además el cierre de la Presidencia Pro Témpore ejercida por Paraguay durante el primer semestre del año y el traspaso de la conducción del Mercosur a Uruguay para los próximos seis meses.
Una agenda con fuerte contenido económico
Los principales temas estarán vinculados al fortalecimiento del comercio internacional y la apertura de nuevos mercados para el bloque.
Uno de los puntos de mayor expectativa es el avance de las negociaciones para un acuerdo comercial entre el Mercosur y Canadá. Los equipos técnicos trabajaron intensamente en las últimas semanas con el objetivo de acercar posiciones y permitir que los presidentes analicen un texto con importantes avances. De concretarse, el bloque daría otro paso en su estrategia de ampliar su red de acuerdos comerciales con economías desarrolladas.
También ocuparán un lugar destacado los avances del acuerdo con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), la implementación del entendimiento comercial con la Unión Europea, las negociaciones iniciadas con Japón y el futuro del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), considerado uno de los principales instrumentos de financiamiento para proyectos de infraestructura e integración regional.
Paraguay busca dejar una marca en el bloque
Durante los últimos seis meses, Paraguay encabezó la agenda regional impulsando una mayor apertura comercial, el fortalecimiento de las relaciones con nuevos socios estratégicos y la búsqueda de consensos entre los países miembros.
La cumbre servirá para presentar el balance de esa gestión y definir la hoja de ruta que continuará bajo la Presidencia Pro Témpore uruguaya. El encuentro coincide además con el año en que el Mercosur conmemora los 35 años del Tratado de Asunción, documento fundacional firmado en 1991 precisamente en la capital paraguaya.
Seguridad y organización en su etapa final
Las autoridades nacionales ultimaron el operativo de seguridad, logística y protocolo para recibir a las delegaciones extranjeras. Las acreditaciones internacionales ya fueron habilitadas y se prevé un amplio despliegue de efectivos policiales, militares y personal especializado para garantizar el normal desarrollo de todas las actividades oficiales. La sede de la CONMEBOL albergará las reuniones ministeriales del lunes y la cumbre presidencial del martes.
Una oportunidad para proyectar a Paraguay
La realización de la cumbre representa uno de los eventos diplomáticos más importantes del año para el país. Además del impacto político, Paraguay tendrá la oportunidad de mostrarse como anfitrión de una de las principales instancias de integración de América del Sur, en un escenario marcado por los desafíos del comercio internacional, la competencia geopolítica y la necesidad de fortalecer los mecanismos de cooperación regional.
Las decisiones que adopten los presidentes durante esta reunión podrían definir el ritmo de las futuras negociaciones comerciales del Mercosur, consolidar nuevos acuerdos estratégicos y establecer las prioridades que orientarán al bloque durante el segundo semestre de 2026.



