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Asunción, víctima del saqueo municipal

Martín Ramírez Machuca
por Martín Ramírez Machuca 31 Agosto de 2025
31 Agosto de 2025
Asunción, frente al Congreso Nacional.
Asunción, frente al Congreso Nacional. Foto: 1020 AM.

Hace poco, la capital de la República del Paraguay celebró un aniversario más de su fundación. Para esa fecha especial se desarrollaron diversas actividades con el objetivo de que el pueblo, de alguna manera, se reconcilie con su ciudad capital, especialmente en lo que respecta al casco histórico de Asunción.

En ese contexto, y para corroborar algunos avances en materia de recolección de basura, reparación de calles, ocupación de plazas por asentamientos provisorios y otros aspectos que ya había observado el año pasado, decidí hacer el mismo recorrido. Noté ciertos cambios. Por ejemplo, la icónica calle Palma está libre de cables aéreos; los fines de semana el ambiente cambia con la afluencia de gente que se vuelca a comprar en las múltiples tiendecitas que se instalan en el centro de la calle. Por la noche, la algarabía continúa con puestos de cócteles que hacen que la noche asuncena se asemeje —aunque solo por algunas horas— a la de ciertas ciudades importantes del mundo.

Sin embargo, estos avances contrastan con una realidad persistente: basura en las calles, veredas rotas, calzadas deterioradas y calles paralelas a Palma cubiertas por un enmarañado tendido de electricidad, telefonía e internet, que convierten el espacio aéreo en una desagradable telaraña. A ello se suman olores fétidos que apenas logran disimular el delicado aroma del azahar de los naranjos —aún sobrevivientes en la capital—, configurando un paisaje urbano de abandono.

El panorama se vuelve sombrío al detenerse ante edificios emblemáticos y patrimoniales derruidos, abandonados o en ruinas, algunos de ellos en condiciones de representar un verdadero peligro para los transeúntes. A esto se agrega la contaminación visual de cartelería que sobrepasa cualquier norma municipal, ofreciendo un espectáculo triste de desorden. Pareciera que no existieran normativas al respecto y que todo se ha convertido en tierra de nadie.

Para concluir este periplo de contrastes —entre lo poco que ha mejorado y lo mucho que falta por mejorar— quiero resaltar dos aspectos que resultan incomprensibles:

Las bicisendas se utilizan como estacionamientos para carga y descarga de productos, o directamente como estacionamientos comunes, ante la evidente resistencia del ciudadano a caminar.

La Costanera que rodea el microcentro convoca a multitudes —lo cual es positivo—, pero al mismo tiempo se convierte en un mercado improvisado, donde se debe transitar con cautela para no ser atropellado por vehículos que circulan por la avenida.

En síntesis, Asunción vive un crecimiento desordenado, con un microcentro sumido en el caos. Aunque algunos agentes de tránsito intentan ordenar la circulación vehicular y peatonal, se enfrentan a una ciudadanía con escasa educación cívica.

Este panorama explica por qué el exintendente de la capital estuvo a punto de ser destituido, aunque prefirió renunciar antes de que eso ocurriera oficialmente. No obstante, según algunas fuentes, enfrenta actualmente causas penales. A ello se suma el escándalo por la falta de publicación de su informe de gestión —que aparentemente nunca llegó al Congreso—, lo que alimenta sospechas de un fuerte lobby de sus allegados para que la corrupción detectada en la Municipalidad de Asunción quede, como tantas veces, en el oparei.

Asunción, capital del Paraguay y "madre de ciudades" —como les gusta repetir a los politiqueros en sus encendidos discursos—, se encuentra hoy en una situación alarmante. Nadie sabe realmente cómo reparar el daño sistemático al que ha sido sometida nuestra querida ciudad capital.

Se espera que quienes ya se han postulado para ocupar la silla municipal puedan, al menos, corregir algunas de las fallas estructurales que hoy asfixian a la ciudad.

*Correo electrónico: [email protected]

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