Según explicó, actualmente existe entre un 15% y 20% menos de unidades operativas, lo que impacta directamente en la disponibilidad de buses durante los horarios de mayor demanda, especialmente en los desplazamientos laborales de la mañana y la tarde.
El representante del sector señaló que el aumento en el costo del combustible ha generado dificultades para mantener los niveles habituales de operación. En ese contexto, indicó que las empresas optan por administrar de manera más eficiente los recursos disponibles, distribuyendo el uso del combustible a lo largo de la semana para evitar la paralización total del servicio.
Ruiz Díaz comparó la situación con la economía doméstica y sostuvo que, ante el encarecimiento del combustible y la falta de ingresos adicionales, los empresarios se ven obligados a reducir el uso intensivo de las unidades para sostener el sistema.
Aunque reconoció que esta situación se traduce en una menor frecuencia de buses en horas pico, lo que comúnmente los usuarios denominan "regulada", insistió en que se trata de una estrategia de "mejor aprovechamiento de recursos" ante la imposibilidad de cubrir los costos operativos.
El titular de Cetrapam advirtió, además, que el sistema de transporte metropolitano atraviesa una situación crítica, que incluso calificó como de "quiebra", lo que condiciona la capacidad de respuesta del servicio frente a la demanda ciudadana.