Paraguay dio un paso que significa un cambio de paradigma hacia el desarrollo sostenible con la firma de un acuerdo de implementación con Singapur, en el marco del Artículo 6 del Acuerdo de París. Este instrumento bilateral permite la transferencia internacional de resultados de mitigación (ITMO), lo que se traduce en una nueva vía para que Paraguay exporte créditos de carbono generados localmente bajo estándares de alta integridad ambiental.
Este acuerdo no es solo un tratado técnico, sino un puente hacia el futuro, con una economía sustentable -donde los recursos naturales y su explotación responsable estén incluidas-. Para nuestro país, abre oportunidades inéditas en sectores como la agricultura climáticamente inteligente, energías renovables, conservación de bosques y gestión de residuos. Para Singapur significa cumplir sus compromisos climáticos de forma eficiente, accediendo a créditos con beneficios ambientales y sociales.
Podría decirse que se encuentra en el umbral e inicio de los negocios y economía verde, con lo cual el Paraguay incorpora a sus activos sus recursos naturales, muy valiosos: sus distintos ecosistemas, bosques, cerrado, humedales y las aguas subterráneas y superficiales que con valor económico estarán más protegidas y valoradas.
La Ley N.º 3001/2006 de Servicios Ambientales en Paraguay establece un mecanismo para valorar y retribuir los servicios ambientales brindados por un terreno o finca, promoviendo la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales.
Entre los antecedentes de algunos países asiáticos densamente poblados podemos citar a Singapur, Taiwán y Corea del Sur que enfrentan desafíos significativos para reducir sus emisiones debido a limitaciones geográficas y alta densidad industrial. Sin embargo, han comenzado a desarrollar ambiciosos programas de captura y almacenamiento de carbono (CCS):
Singapur está apostando por tecnologías de captura de carbono como parte central de su estrategia climática. Tiene planes para lanzar un piloto de captura de carbono en plantas de conversión de residuos en energía para 2026. También ha comisionado a un consorcio del sector privado para evaluar la viabilidad de proyectos transfronterizos de captura y almacenamiento de carbono.
Corea del Sur y Taiwán, junto con Japón, se perfilan como líderes en el comercio asiático de almacenamiento de carbono en las próximas décadas, según análisis de Wood Mackenzie. Estos países están impulsando acuerdos bilaterales y estudios para habilitar un mercado regional de CO₂.
Toda la región Asia-Pacífico tiene un gran potencial para proyectos de CCS, y el transporte marítimo de CO₂ es visto como clave para su expansión
Mientras que Paraguay ya cuenta con una base sólida: 17 parques nacionales y más de 320.000 hectáreas de reservas naturales privadas, que aportan servicios ecosistémicos esenciales como la captura de carbono. A ello se suma un marco legal robusto, incluyendo la Ley N.º 7190/2023 y la Ley de Servicios Ambientales, que garantizan trazabilidad, legalidad y sostenibilidad en los proyectos de carbono.
Con visión estratégica y voluntad política, Paraguay no solo protege su naturaleza, sino que la convierte en una herramienta de desarrollo y diplomacia climática. Este acuerdo con Singapur es un hito, pero también una invitación: a invertir, innovar y construir juntos una economía baja en carbono que beneficie a todos. Sus distintos ecosistemas, bosques, cerrados, humedales y las aguas subterráneas y superficiales que con valor económico estarán más protegidas y valoradas.
La captura de carbono no solo combate el cambio climático, sino que también promueve sostenibilidad económica y social a nivel global.