Un logro histórico para nuestro país se dio esta semana con la apertura del mercado de los Estados Unidos a productos frescos de carne vacuna paraguaya. El Registro Federal del país del norte dio vía libre a la propuesta del Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos de EE. UU. (FSIS, por sus siglas en inglés) que, a su vez, depende del Departamento de Agricultura estadounidense, para una enmienda en la normativa y permitir, bajo ciertas condiciones, la importación de carne paraguaya. El documento señala que puede ser importada de forma segura desde Paraguay carne bovina fresca, siempre que se cumplan los requisitos.
El anuncio se dio tras la llegada del subsecretario de Estado de Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente de Estados Unidos, José Fernández, quien visitó en Mburuvicha Róga al presidente de República, acompañado también por el embajador de EE. UU. en Paraguay.
Con esta disposición oficial se abre un importantísimo camino para uno de los principales productos paraguayos hacia este atractivo mercado internacional, uno de los más codiciados. El país del norte, que ya adquiere el producto bovino de grandes productores, como Brasil, Canadá, Australia, Argentina y otras naciones, recibirá nuevamente, después de 25 años, la carne producida en nuestro país. El propio embajador de los Estados Unidos remarcó que el país pasa a formar parte de un selecto grupo de 18 naciones que venden este producto a Norteamérica.
Paraguay está en la categoría OC (Other countries), traducido al español, “Otros países”, cuyo cupo es de 70.000 toneladas al año, cantidad que comparte con los demás integrantes de esta categoría. Se estima que Paraguay va a estar entre un 10 a un 15% de ese cupo, que son 10.000 toneladas. Esto a 6.000 dólares la tonelada son 60 millones de dólares al año, según indicaron desde el Ministerio de Industria y Comercio. Los volúmenes y los precios exactos quedan en manos de los frigoríficos paraguayos en una negociación directa con los importadores estadounidenses.
La Asociación Rural del Paraguay (ARP), cuyos representantes celebraron la noticia, advirtió que ahora se debe enfrentar al desafío comercial por el nivel de competencia. La industria tiene la tarea de pujar por un precio ventajoso, es por eso que el siguiente paso crucial es el apoyo estatal para acceder a las ventajas arancelarias.
De acuerdo con los registros de Senacsa, las principales exportaciones de carne vacuna nacional van a Chile, que adquiere el 42% de la producción paraguaya, seguido por Rusia, que lleva el 15%. Sigue Brasil, con el 13%, luego China-Taiwán, con el 11%. A Israel se envía el 5% de las exportaciones bovinas.
Ingresar el mercado estadounidense es un salto extraordinario para las exportaciones del país y un paso adelante para la conquista de nuevos mercados en el mundo. Pero para ello habrá que seguir haciendo buena letra y cumplir algunas exigencias de rigor, según las normas estadounidenses.
El logro representa un hito que tendrá impacto positivo en lo económico, político y social, además se trata de un producto que proyecta calidad, marca país y competitividad en el mercado internacional. El esfuerzo y la constancia de la sinergia de instituciones públicas con los productores y el industrial de la carne han coronado con éxito. ¡Buen trabajo!