Sector cárnico paraguayo cierra el 2025 con más de USD 2.255 millones en exportaciones
El sector cárnico paraguayo cerró el 2025 con cifras que confirman su peso estratégico en la economía nacional. Según los datos oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), entre enero y octubre las exportaciones de carnes y productos de origen animal alcanzaron los USD 2.255 millones, un incremento sostenido respecto al mismo periodo del año anterior.
El desempeño estuvo nuevamente liderado por la carne bovina, que generó ingresos por US$ 1.447,4 millones hasta agosto, impulsada por un aumento tanto en el volumen como en el precio por tonelada. En total, Paraguay exportó más de 271 mil toneladas de carne vacuna en lo que va del año, lo que refleja una demanda internacional fortalecida especialmente en mercados tradicionales como Chile, Taiwán y Estados Unidos.
El producto estrella del 2025, sin embargo, fue la carne porcina. Con un crecimiento superior al 68 % en volumen y un salto del 69 % en valor, el país exportó 10.261 toneladas por cerca de US$ 29,5 millones, impulsado principalmente por la fuerte demanda asiática. Este avance posiciona al rubro como una nueva alternativa de peso dentro del portafolio exportador, con Taiwán como mercado dominante y con puertas abiertas hacia otros destinos del sudeste asiático.
En conjunto, la carne bovina, porcina, menudencias y subproductos sumaron más de 349.000 toneladas enviadas en el primer semestre, generando más de US$ 1.300 millones en ingresos solo entre enero y junio. La diversificación de destinos, la mejora en sanidad animal y la capacidad de adaptación del sector permitieron sostener un año de expansión a pesar de los desafíos logísticos globales.
El impacto económico es significativo: el complejo cárnico sigue siendo uno de los principales generadores de divisas para Paraguay, motor de empleo rural e impulsor directo de inversiones frigoríficas y productivas. A esto se suma un contexto internacional favorable, con precios estables y mercados exigentes que reconocen la calidad del producto local.
No obstante, el sector encara desafíos para sostener el ritmo: aumentar la capacidad frigorífica, profundizar la trazabilidad, sumar nuevos mercados premium y garantizar estándares sanitarios que mantengan la competitividad. Aun así, los resultados de este año dejan al país bien posicionado para que en 2026 la industria cárnica consolide aún más su presencia global.