No paran de subir

Precios de la carne: ganaderos también son responsables de las subas, según frigoríficos

Según los registros oficiales, los precios de la carne roja subieron 8 % en términos interanuales, aunque algunos cortes se encarecieron por encima del 25 %, de acuerdo al Banco Central del Paraguay (BCP).
Carne paraguaya. Foto: Referencia.

El presidente de la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), Randy Ross, salió al paso de las declaraciones del sector productivo, que básicamente culpa a los frigoríficos del encarecimiento de los cortes en los últimos meses.
El industrial reconoció que hubo reajustes, "pero no tuvimos ningún cambio brusco en las últimas semanas. Creo que hubo más ruido por la mediatización del asunto que por su precio".

Para contextualizar, el tema cobró fuerza mediática y se instaló en la esfera política y empresarial luego de que el senador Luis Pettengill, quien también es dueño de un frigorífico, dijera que la gente puede comprar puchero a G. 10.000 el kilogramo si le parecen caros los cortes más nobles. 

Ross explicó que son varios los factores que están presionando los precios cárnicos, entre ellos la menor disponibilidad de ganado, la suba de precios de insumos, los sobrecostos logísticos y el contexto internacional.

Según los registros oficiales, los precios de la carne roja subieron 8 % en términos interanuales, aunque algunos cortes se encarecieron por encima del 25 %, de acuerdo al Banco Central del Paraguay (BCP).

Mercado externo

Siguió comentando que, a medida que Paraguay consigue más y mejores mercados, mejora el precio de la carne, y eso se siente a nivel nacional también. "Como se puede vender mejor, se paga mejor a los proveedores", precisó.
Hay que tener en cuenta que la industria frigorífica exportadora apenas provee el 50 % de lo que se consume a nivel nacional y, aun así, es culpada como única responsable, lamentó.

Vale recordar que las exportaciones alcanzaron niveles récord en el primer semestre, superando los USD 1.000 millones, un 35 % más que lo registrado en el mismo periodo del 2024. La carne paraguaya llega hoy a 70 mercados.

El restante 50 % es faenado en mataderos sin o con muy poco control. "Hay muchísima competencia en la venta de productos cárnicos y con márgenes muy normales, según mi punto de vista", agregó.
"Los frigoríficos marginan algo, y los supermercados también, pero históricamente el supermercado no aplica mucho margen a la carne; la usa más bien como gancho para atraer gente", añadió.

También dijo que es importante mencionar que hay suficiente disponibilidad de todos los cortes.
"Puede ser que algunos tengan mayor precio y otros menor; eso ya es definido por las oportunidades que tiene cada planta para comercializarlos", subrayó el número uno del gremio industrial.

Guerra comercial

Sobre el conflicto comercial que mantienen hace años con los ganaderos de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), respondió: "No nos olvidemos de que los ganaderos siempre piden más y mejores precios; inclusive boicotean a la industria cuando, por razones de mercado, esta necesita bajar el precio de compra, no entregando animales".

Según los ganaderos, el 70 % del mercado es controlado por dos o tres frigoríficos que fijan precios a través de un cartel.
La Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) no encontró prácticas oligopólicas, lo cual dejó molestos a los ganaderos de la Rural, que siguen sosteniendo que los productores y el consumidor son víctimas de los industriales.

No se puede sancionar posibles prácticas anticompetitivas en el mercado de la carne sin información concreta que respalde las denuncias"

El director de Investigación, Ricardo Gavilán, dijo que sin pruebas concretas es imposible sancionar una eventual cartelización de precios en el sector cárnico.
A más de un año de las denuncias públicas realizadas por la Asociación Rural del Paraguay, la investigación se encuentra estancada debido a la falta de colaboración efectiva por parte del gremio ganadero.

En paralelo a todo esto, corren en el Congreso varios proyectos y pedidos de informes, con el objetivo de analizar alternativas que permitan frenar los precios al consumidor final, que hoy está optando por cortes de segunda, pollo y cerdo.