En entrevista exclusiva con El Nacional, el economista Luis Rojas, ex técnico de planificación del Estado y analista de políticas públicas, cuestionó con dureza el concepto de "economía de guerra" instalado por el Ministerio de Economía y Finanzas, al sostener que no describe una situación nueva sino que responde a un cambio discursivo del Gobierno en medio de un escenario fiscal que arrastra problemas estructurales desde hace décadas.
Qué significa realmente la "economía de guerra"
Rojas explicó que, desde una mirada técnica, el concepto de economía de guerra alude a contextos extremos que obligan a tomar medidas excepcionales. "El concepto de economía de guerra refiere a una situación extraordinaria de dificultad, que requiere esfuerzos extraordinarios, requiere ajustes, privaciones, apretarse el cinturón, una situación, digamos, de límite, de esfuerzos, límites en una coyuntura muy, muy compleja", señaló.
Sin embargo, aclaró que en el caso paraguayo no se trata de una situación nueva. "En mi opinión, es más un recurso retórico, discursivo, narrativo, que una realidad nueva en el Estado", afirmó, al remarcar que los problemas fiscales "no son de este año" sino que vienen "desde hace años, desde hace décadas incluso".

Un modelo basado en bajos impuestos y bajo gasto
El economista apuntó que el origen del problema está en una política histórica de baja presión tributaria. "El Estado paraguayo y los gobiernos tienen como política de Estado los bajos impuestos, la baja presión tributaria, apenas un 10 a 11% del PIB", explicó, comparando que en países vecinos la recaudación supera el 25%.
Según indicó, esta estructura limita la capacidad de inversión pública. "Si vos recaudás poco, tenés poco dinero para invertir", afirmó, al tiempo de enumerar déficits en áreas clave como salud, educación, infraestructura, saneamiento e investigación.
En ese sentido, sostuvo que el ajuste no es una novedad. "La política pública se caracteriza en Paraguay de forma permanente por el ajuste y la austeridad", dijo, insistiendo en que el cambio actual es más discursivo que real.
Del "país de maravilla" al ajuste
Rojas también cuestionó el giro en el discurso oficial. Recordó que durante los primeros años del Gobierno se promovía una imagen de estabilidad y crecimiento. "Ese fue el discurso desde el 2023 hasta hace 15 días atrás, el país de maravilla. Y ahora, de la noche a la mañana, pasa a la economía de guerra", expresó.
A su criterio, este cambio responde a la falta de resultados. Señaló que no se logró atraer inversión extranjera ni generar empleo significativo, mientras que la deuda pública sigue en aumento. "No atrae inversión, no genera puestos de trabajo significativos, no recauda un aumento importante, entonces no hay resultados", afirmó.
Además, criticó que el Gobierno busque atribuir la situación a factores externos. "Se externaliza la responsabilidad, se atribuye al tipo de cambio o a menores ingresos de las binacionales, pero no se asume que no se hicieron las tareas necesarias", sostuvo.
Caja fiscal: un déficit generado por el propio Estado
En relación con la reforma de la caja fiscal, Rojas afirmó que el diagnóstico oficial es incompleto. "Nunca dijeron la causa principal del déficit, que es el no aporte patronal en la caja fiscal", indicó.
Economía de Guerra
Explicó que el Estado no cumplió su rol como empleador durante décadas. "El Estado incumplió su rol de empleador al no otorgar el aporte patronal", sostuvo, señalando que en otros sistemas previsionales sí existe este componente.
Según sus cálculos, de haberse aplicado un aporte patronal del 10%, el sistema habría sido superavitario. "La caja fiscal tendría entre 2.000 y 3.000 millones de dólares acumulados de superávit", afirmó.
Además, cuestionó la forma en que se impulsó la reforma. "Nunca hubo un diálogo sincero, siempre se buscó imponer", dijo, señalando que el resultado fue una normativa que "no dejó contento a nadie".
Impacto en trabajadores y efecto recesivo
El economista advirtió que las medidas adoptadas tienen consecuencias directas sobre los ingresos de los trabajadores. "Es un monto gigantesco para el descuento a los docentes, a los trabajadores públicos", expresó en referencia al aumento de aportes.
Alertó además sobre un efecto negativo en la economía. "Tiene un efecto recesivo, en el sentido de que la gente va a tener menos plata en el bolsillo, menos salarios", explicó, indicando que esto reducirá el consumo y, en consecuencia, la recaudación.
"Van a consumir menos, van a comprar menos, van a tener menos plata. Eso debilita aún más la economía y la recaudación tributaria", añadió.
Un Estado ausente y deterioro de la calidad de vida
Finalmente, Rojas sostuvo que el enfoque fiscal actual termina impactando en toda la sociedad. "El conjunto de la política es de ajuste, es conservadora, es de restricción del gasto público", afirmó.
Según señaló, esto se traduce en un Estado con baja capacidad de respuesta. "No tenemos un Estado que invierte en la formación de la ciudadanía, en su salud, en su transporte, en infraestructura", indicó.
Advirtió que esta situación repercute directamente en la vida cotidiana. "Todo esto impacta en la calidad de vida, en deteriorarla", sostuvo, al mencionar bajos salarios, alta informalidad, pobreza y desigualdad como rasgos predominantes.
"Es un Estado ausente por esta línea conservadora que mantiene históricamente", concluyó.





