Nadie quiere ser el "aguafiestas" y menos en medio de un ambiente eufórico, pero las recientes declaraciones del titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, suscitaron una cadena de reacciones mediáticas al referirse a la actual situación deficitaria del Estado y su siempre controvertido Presupuesto General de Gastos de la Nación (PGGN).
Por un lado, los datos macroeconómicos reflejan aspectos positivos de la economía paraguaya, pero al mismo tiempo no se traducen en resultados perceptibles para la sociedad. Las declaraciones del titular del MEF son un ejemplo claro de esta desconexión.
Predictibilidad
Para el economista Sergio Sapena, la cuestión pasa por un tema ideológico más que técnico. "Hay menos circulante porque hay menos emisión y eso genera un estancamiento, un receso en la economía. Pero, por otra parte, el actual titular del MEF sigue una corriente de pensamiento conocida como economía neoliberal, que hoy por hoy ya es obsoleta, se ha demostrado empíricamente eso", sostiene el especialista.
Otros analistas resaltaron que el hecho de que el ministerio no haya previsto la caída de la cotización del dólar en G. 1.300 por debajo de lo estimado refleja un fallo en el factor de predictibilidad, con un impacto significativo sobre el mercado y la economía real.
Default selectivo
En medio del entusiasmo generado por asambleas y eventos corporativos, emerge la alerta de que la administración está ingresando a un "default selectivo". Este tipo de cesación de pagos implica incumplimiento parcial de obligaciones financieras, donde se elige qué sectores recibirán pagos y cuáles no, provocando pérdida de crédito, devaluación y aislamiento financiero internacional.
Renuncia o no renuncia
Otro punto crítico es que el ministro se negó a responder sobre su posible renuncia, un tema sensible en un año electoral y con un contexto económico tenso. CFV declaró que al país le va bien, pero al fisco no, mientras analistas advierten que Estado y mercado están estrechamente vinculados y no pueden disociarse.
Inversiones reales versus deudas
No toda financiación externa se traduce en inversiones reales. Muchos créditos internacionales son obligaciones respaldadas por impuestos de los contribuyentes, a diferencia de la Inversión Extranjera Directa (IED), donde el capital corre riesgo del inversor. Esto evidencia la importancia de diferenciar entre crecimiento económico y recaudación fiscal para atender las deudas soberanas.
Paraguay es un país muy político, donde la economía y las finanzas están estrechamente ligadas a decisiones estatales. Analistas como Sapena sugieren que las políticas económicas deberían orientarse a evidencia empírica más que a argumentos ideológicos. La moraleja es clara: las deudas contraídas por administraciones pasadas no se cubren únicamente con crecimiento del PIB, sino con recaudación efectiva, cuyo descenso inevitable impactará en la economía nacional, generando efectos en cadena.
Ante este panorama, no sorprende que surjan cuestionamientos sobre la continuidad de algunos responsables de la gestión económica.