Apreciación del guaraní podría no ser permanente
El fortalecimiento reciente del guaraní frente al dólar ha generado un amplio debate. Como suele ocurrir con los movimientos cambiarios, resulta difícil atribuirlos a una sola causa. Sin embargo, los datos monetarios, financieros y cambiarios permiten identificar una secuencia de factores que contribuyeron a la apreciación observada entre 2025 y 2026.
A criterio del economista Rodrigo Ibarrola, del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguya (CADEP), la evidencia sugiere que este proceso respondió a la interacción de varios mecanismos: la compresión inicial del diferencial internacional de tasas, la intervención cambiaria del Banco Central del Paraguay (BCP), la absorción monetaria mediante esterilización, el aumento de los spreads financieros favorables al guaraní y una gradual recomposición de portafolios hacia instrumentos en moneda local. A ello se habría sumado un mayor ingreso neto de dólares a través de la cuenta financiera.
El punto de partida puede ubicarse en agosto de 2023, cuando el BCP inició una reducción sucesiva de la tasa de política monetaria, mientras la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) alcanzaba el pico de tasas y mantenía una prolongada meseta de rendimientos elevados hasta septiembre de 2024.
Esta etapa resulta consistente con un menor atractivo relativo de los instrumentos en guaraníes y con el fortalecimiento internacional del dólar, lo que redujo el premio financiero doméstico.
Ante la persistencia de la depreciación, el BCP intervino activamente en el mercado cambiario mediante ventas complementarias de dólares. Durante 2024 se inyectaron cerca de USD 967 millones al sistema con el objetivo de absorber liquidez en guaraníes y moderar la depreciación cambiaria. Sin embargo, el efecto inicial fue limitado y la tendencia persistió durante varios meses.
Cambio de viento
La dinámica monetaria comenzó a cambiar entre finales de 2024 y comienzos de 2025. A medida que disminuían las ventas complementarias, aumentaban las Facilidades Permanentes de Depósito (FPD), desplazándose así el mecanismo de absorción monetaria desde la intervención cambiaria directa hacia la esterilización mediante facilidades overnight.
Este cambio resulta relevante porque parte de la liquidez pasó a permanecer estacionada en las FPD, que pueden responder rápidamente a cambios en los diferenciales de tasas y en las condiciones financieras de corto plazo.
Desde septiembre de 2024, además, la FED inició recortes de tasas, ampliando nuevamente el diferencial favorable al guaraní. Ese proceso coincidió con una menor liquidez local como resultado de las intervenciones previas del BCP. Como consecuencia, las tasas efectivas en guaraníes comenzaron a aumentar de forma sostenida.
Los certificados de depósito de ahorro (CDA) reflejan claramente esta dinámica. En pocos meses, el diferencial entre las tasas de los CDA en guaraníes y en dólares prácticamente se duplicó. Paralelamente, el tipo de cambio nominal y real comenzó a apreciarse con rapidez, fortaleciendo los incentivos para mantener posiciones financieras en moneda local.
Gradualmente, el canal dominante dejó de ser el diferencial internacional de tasas y pasó a estar cada vez más vinculado a la dinámica financiera doméstica, sostiene el analista.
Recomposición
Desde mediados de 2025 comenzó a aumentar la participación de los depósitos y créditos en guaraníes. El sistema financiero empezó así a mostrar señales de desdolarización parcial y de recomposición de portafolios hacia instrumentos en moneda nacional.
Los CDA desempeñan un papel particularmente importante en este proceso debido a su sensibilidad a los cambios en la liquidez, los spreads financieros y las expectativas de corto plazo. El stock de CDA en guaraníes se aceleró mientras el tipo de cambio se apreciaba, reflejando una creciente preferencia por instrumentos remunerados en moneda local.
La dinámica también parece haberse visto reforzada por la cuenta financiera. Desde 2022, los pasivos externos muestran saldos persistentemente positivos que no fueron plenamente compensados por salidas de activos. Esto sugiere que la apreciación no respondió únicamente a una mayor demanda de guaraníes, sino también al ingreso de dólares mediante financiamiento e inversión.
En conjunto, los datos permiten identificar, en esta etapa, un mecanismo de retroalimentación financiera parcialmente independiente de la intervención cambiaria directa del BCP, en el que la apreciación del guaraní mejora el atractivo relativo de los instrumentos en moneda local. Esto incentiva una mayor recomposición de portafolios hacia activos denominados en guaraníes, alimentando nuevamente la apreciación.
Si parte de la apreciación reciente respondió a factores financieros y monetarios excepcionales, una eventual reversión de esos incentivos podría generar riesgos relevantes".
En primer lugar, si la desaceleración inflacionaria estuvo parcialmente asociada a un dólar barato y a condiciones financieras restrictivas, una reversión podría trasladarse rápidamente a los precios. En segundo lugar, el mismo mecanismo de retroalimentación podría operar en sentido inverso, acelerando una depreciación cambiaria.
Además, un tipo de cambio excesivamente apreciado abarata las importaciones, pero también reduce la competitividad, afecta a los sectores transables y deteriora los incentivos para la producción local.
A esto se suma que, si el tipo de cambio depende cada vez más de dinámicas financieras y de movimientos de capital de corto plazo, la economía podría enfrentar un comportamiento cambiario más sensible, volátil y menos predecible.
Por ello, distintos análisis han coincidido en la necesidad de mantener una intervención prudente orientada a evitar episodios de overshooting y volatilidad excesiva. En este contexto, el análisis cambiario ya no puede limitarse únicamente al agro y al comercio exterior. Variables como los spreads financieros, los CDA, la liquidez bancaria, la esterilización y los flujos de capital adquieren una relevancia creciente.
En consecuencia, la apreciación reciente del guaraní podría no ser completamente estructural ni permanente, sino estar parcialmente impulsada por condiciones financieras excepcionales, con potenciales riesgos ante una eventual reversión.
Resulta clave la actuación de la autoridad monetaria en la búsqueda de un tipo de cambio consistente con los fundamentos económicos y capaz de moderar movimientos abruptos de apreciación o depreciación.
El fomento de la profundización del mercado financiero local debe estar acompañado por el desarrollo de un conjunto de herramientas de política monetaria más sofisticadas, con capacidad para neutralizar los choques y transmitir eficientemente los ajustes monetarios, concluye el especialista.