CulturaHistoria

Una mirada a la cambiante ciudad de Asunción en los avisos de "La Democracia" (1898-1900)

Pese a la persistente sombra de la Guerra de la Triple Alianza, en las últimas décadas del siglo XIX surgió en Paraguay una nueva élite formada por terratenientes tradicionales y empresarios inmigrantes que adoptó modas y comportamientos europeos. Anuncios publicados en el periódico "La Democracia" entre 1898 y 1900 revelan, a través de pequeños detalles, la transformación social que se estaba produciendo.

Thomas Whigham
por Thomas Whigham 27 Julio de 2025
27 Julio de 2025
Periódico "La Democracia".
Periódico "La Democracia". Archivo

En la mente de muchos paraguayos, la larga sombra de la Guerra Guasu aún hoy ejerce su influencia y ha cubierto el país durante generaciones. Nos cuentan que todo lo ocurrido después de Cerro Corã estuvo invariablemente teñido por el conflicto. 

Yo no cuestionaría la veracidad de esta descripción, ya que una gran cantidad de evidencia la respalda considerablemente. Sin embargo, si bien los efectos de la guerra guían nuestra interpretación, también promueven una mirada vaga y algo desenfocada de lo que ocurría en Paraguay a finales del siglo XIX y principios del XX. Es una pena porque en esos años sucedieron muchas cosas clave que merecen la atención de historiadores. Puede ocurrir que cuando miramos un arroyo en la Cordillera tendamos a ver principalmente barro fluido, pero si miramos más de cerca, podemos ver, a la vez, pequeñas motas de luz reflejadas en las piritas en el lecho del arroyo. Hoy quisiera reflexionar sobre algunas de las más pequeñas de estas motas.       

Debemos recordar que, a finales del siglo XIX, un pequeño círculo de terratenientes tradicionales se había unido a empresarios e inversionistas recién llegados, muchos de ellos italianos, para formar una élite limitada pero próspera. Estos hombres y sus familias eran muy visibles en una Asunción que aún se encontraba bastante atrasada. Dado este entorno social, se convirtió en un objetivo fundamental de estas élites diferenciarse de los demás paraguayos. Algo similar fue evidente en ciudades como Buenos Aires, São Paulo y Montevideo. Pero ninguno de esos centros urbanos había tenido que recuperarse tan dramáticamente de los estragos de la guerra. Ninguno había sido tan aislado desde el principio. Por lo tanto, era doblemente importante que la nueva élite paraguaya se destacara. Sus miembros debían ser visibles en su vestimenta, su comportamiento e incluso en su idioma, que no era la lengua vernácula, el guaraní, sino un castellano desprovisto de jerga. 

Tomando nota de los anuncios y avisos que colocaron en los periódicos de la época, se puede ver cómo estas personas -los VIP de su tiempo- exhibían superioridad. Podríamos señalar que la lectura de periódicos, en un Paraguay todavía mayoritariamente analfabeto, era en sí misma una demostración de ascenso social. Como en el pasado, el país seguía produciendo yerba mate, tabaco y maderas duras para la exportación, pero ahora los proveedores de estos frutos tenían que parecerse a damas y caballeros europeos. Tenían que mostrar un sentido de buen gusto moderno, casi como si parecer paraguayo en el nuevo siglo exigiera un rechazo de lo que significaba ser paraguayo en el siglo anterior.

Aquí examinaremos solo algunos de los avisos y anuncios extraídos del periódico La Democracia. Lo que presentamos es solo una pequeña muestra. No pretendo ofrecer nada más que una sugerencia de los tiempos cambiantes. La gran mayoría de los anuncios se refería a ventas al por mayor de yerba, algodón, etc. Pero es en el pequeño comercio donde encontramos las pruebas más reveladoras del cambio social.

Los lectores promedio y los aspirantes a historiadores deberían tomar nota. La historia social de Paraguay de finales del siglo XIX apenas comienza a escribirse y un vistazo rápido a la publicidad podría indicarnos cómo se definía la época. Fundado por Ignacio Ibarra en 1881, La Democracia funcionó durante muchos años como fuente de noticias políticas y comerciales para los asuncenos. El periódico fue particularmente apreciado por la comunidad empresarial y fue ese grupo el interesado en mostrar su feliz afiliación a los cambios globales. 

A continuación, siete ejemplos tomados de la sección de publicidad del periódico, elegidos específicamente para ilustrar los cambios en Paraguay, no su estancamiento. Proporcionaré comentarios sobre cada uno de ellos e intentaré ofrecer una reflexión general al final.

Peinadora madrileña
Recién venida al país ofrece sus servicios a las señoras y señoritas de esta distinguida sociedad, a domicilio, de siete a once a.m. y en su domicilio, de dos a cuatro p.m. y de cuatro a seis a domicilio. Noche de teatro y baile a nueve en su domicilio. Esmerado servicio, prontitud y esmero por tener varios años de práctica. Calle Florida n. 248. Teléfono n. 106.
La Democracia (Asunción), 9 de septiembre de 1898.

Las mujeres de clase alta en Paraguay dependieron durante muchos años de los servicios de peluqueros locales. Viajeros extranjeros como Charles A. Washburn mencionaban con frecuencia esta costumbre, contrastando invariablemente el cuidado de la peluquera paraguaya con el hecho de que las mujeres de todas las clases iban descalzas, incluso en ocasiones formales. En este caso particular, el detalle clave es que la peinadora es extranjera y, por lo tanto, representa un supuesto estándar más alto. Como observa Guido Rodríguez Alcalá en su novela El peluquero francés (2012), cuando la Madama Lynch recurrió a un peluquero europeo, ella estaba prácticamente sola en el país. Aquí, en 1898, el anuncio sugería que todas las paraguayas con acceso a suficientes recursos podían ser tan hermosas como la Madama. Y la belleza, como bien saben los lectores de las secciones sociales de los periódicos, es poder. Cabe destacar también que la peinadora madrileña de este anuncio tenía acceso a un teléfono, lo que era otra señal de su condición de moderna practicante de su arte.

Tigres (Yaguarete)
Se busca un casal de un año arriba, en buena jaula.
Para tratar en la agencia Calle Florida 975. 
La Democracia (Asunción), 28 de octubre de 1899.

Este anuncio muestra un ejemplo particularmente interesante de los nuevos tiempos. Tan solo unos años antes, los jaguares eran considerados exclusivamente animales salvajes que deberían ser destruidos como un servicio público. Sin embargo, aquí vemos un indicio de que los grandes felinos podían ser mascotas o residentes en jardines zoológicos. No es evidente que la persona que puso este anuncio tuviera en mente la exportación de jaguares, pero esa es una posibilidad clara.                        

A las señoritas y madres de familia
Una señora extranjera desea enseñar al corte y coser de vestidos con método de medidas que es muy útil a las familias, garantiendo que en pocas lecciones aprenderán. Desea dar dos lecciones en su casa de Iturbe 220 y otras dos en la de la familia, alternadamente.
La Democracia (Asunción), 30 de octubre de 1899.

Este anuncio muestra un claro equilibrio entre las costumbres tradicionales y las nuevas. En tiempos pasados, las hijas de familias de élite solían diseñar y confeccionar su propia ropa. Esta costumbre no era nada inusual. Sin embargo, el detalle relevante aquí es el origen extranjero de la mujer que brinda sus servicios como maestra. Esto sugiere, una vez más, que lo extranjero es mejor. Además, el texto del anuncio, que indica el horario preferente, sugiere un componente educativo, casi como si los servicios ofrecidos formaran parte del currículo de una escuela de perfeccionamiento. Lo mismo ocurre con la garantía de éxito, algo que habría sido extraño destacar en una generación anterior.                     

Casa amueblada
Se desea alquilar a familia extranjera una casa lujosamente amueblada, con todas las comodidades que exigen la buena higiene. Para tratar: General Díaz un. 90.
La Democracia (Asunción), 2 de noviembre de 1899.

Aquí tenemos otro ejemplo del atractivo de lo extranjero, en este caso, una casa para alquiler completamente amueblada y lujosa. La impresión que da este anuncio es que los potenciales inquilinos pueden confiar mucho más en los extranjeros que en los paraguayos. Además, se insinúa vagamente que el mobiliario es de origen europeo y, en consecuencia, casi con toda seguridad, más moderno. Es digno de mención el fetichismo de las comodidades que aquí se sugieren. La expresión "con todas las comodidades que exija la buena higiene" es especialmente reveladora y puede indicar que los propietarios preferirían alquilar a extranjeros que son intolerantes con las cucarachas.       

Mulas en venta
Se venden mulas desde 1 a 100. 
Acudid a la casa del señor M. Ugarriza.
La Democracia (Asunción), 3 de noviembre de 1899.          

En este anuncio se nos recuerda que los habitantes urbanos forman parte de un país fundamentalmente rural. De hecho, es probable que muchos lectores de La Democracia vivieran principalmente en la capital, pero aun así conservaran estancias rurales. Y estas, definitivamente, requerían animales de trabajo.  Los gerentes de nivel medio de La Industrial Paraguaya, otro ejemplo, siempre necesitarían mulas, aun cuando consideraran que su residencia principal estaba en Asunción.

Hielo cristalino de La Industrial
Participamos al público en general que desde hoy hemos empezado nuevamente la fabricación de hielo cristalino en grandes panes.
Despacho todos los días en la fábrica calle Villa Rica esquina Colón y en la Sucursal Calle Palma (al lado del Polo Norte). Pecci Hnos. y Ca.
La Democracia (Asunción), 3 de noviembre de 1899.

El hielo en panes o cubos constituye probablemente el elemento más llamativo entre los consumidores de élite en un país tropical. En sentido estricto, el hielo ya había sido fabricado con fines médicos por los ingenieros británicos en los hospitales militares durante el conflicto de la Triple Alianza. Sin embargo, esto siempre había sido un esfuerzo minúsculo con fines muy limitados durante la guerra de 1864 a 1870. Y no era muy efectivo porque las sales químicas necesarias para la operación solían faltar. Nadie pensó en las posibilidades comerciales de la fabricación de hielo hasta más tarde en el siglo, cuando los avances prácticos en electricidad hicieron posible la construcción de grandes fábricas de hielo. La fábrica Pecci mencionada en este anuncio fue una de esas operaciones. Sin duda, es digno de mención que, a finales de siglo, las familias de la élite esperaban poder enfriar con panes de hielo su mosto, su cerveza y su carne cruda. Y este era otro detalle que las diferenciaba de los pobres, que no tenían tales expectativas.

La Garza Real
Casa de compra-venta.
Se compran plumas de garza, de mirasol, de avestruz, cueros de tigres, de lobo, de nutria, etc. Animales silvestres varios como tigres, gran bestia, etc. Curiosidades de los indios, arcos, flechas indias, etc.
Se compran armas usadas, libros usados, muebles, etc.
Y cualquier artículo que representa valor, sea nuevo o usado.
Se adelanta dinero.
Se mudó a Calle Colón no. 165 al lado de la fábrica de hielo de los Pecci Hnos.
La Democracia (Asunción), 23 de enero de 1900.   

Los anuncios que hemos destacado presentan un reflejo de la creciente adopción de un estilo de vida occidental moderno por parte de la élite paraguaya.  Por supuesto, también representan un rechazo al pasado. En este anuncio final, vemos un equilibrio entre las dos cosas, con una casa de compra y venta cambiando plata por cosas del pasado paraguayo: pieles de animales silvestres, plumas de avestruz, rifles antiguos y flechas de los indios. Tales intercambios nos llevan a preguntarnos si con los avisos de la Garza Real estaremos viendo los primeros pronósticos de una pequeña industria turística que en nuestros tiempos actuales ha adquirido bastante importancia en Asunción. Así recordamos que Jano, el dios romano de comienzos, transiciones y terminaciones, mira en ambas direcciones a la vez.

En todo esto, debemos recordar que las élites tradicionales de otras zonas del Plata no sufrieron el mismo grado de destrucción que sus homólogas paraguayas en la guerra de 1864-1870. No obstante, la experiencia de los inmigrantes prósperos fue prácticamente la misma en Uruguay, Brasil y Argentina que en Paraguay. Sin embargo, los avisos y anuncios en La Democracia de 1899-1900 nos cuentan mucho sobre los miembros de la élite urbana en Asunción en un momento de considerable redefinición. Estas personas no eran simplemente miembros de una clase social, sino beneficiarios de una red de poder que se extendía por todo el país y que afirmaba un derecho a dominar a todas las demás clases. Los avisos y anuncios proporcionan pistas sobre lo que estas personas concebían como su papel natural en la sociedad.  

A menudo se asume que la historia se completa mejor con grandes hombres y grandes acontecimientos. Pero estos pequeños detalles de los tiempos cambiantes demuestran que hay mucho más en marcha. También sugieren una forma más centrada de abordar la historia del Paraguay. Los lectores deberían considerar esto. La próxima vez que busquen zapatos importados en un shopping, podrían pensar en lo rodeados que están de historia.

 

* Thomas Whigham es profesor emérito de la Universidad de Georgia.

Últimas noticias