Tejer mundo, tramar paisaje es una exposición que traza un recorrido por algunas tradiciones textiles del continente, entendiendo el tejido como una forma de pensamiento, un archivo cultural y un acto de resistencia. Las piezas reunidas —procedentes de comunidades mesoamericanas, andinas, amazónicas y del Cono Sur— revelan la diversidad de técnicas, simbolismos y usos del textil como arte, indumentaria y lenguaje social.
El textil ha acompañado a las comunidades latinoamericanas en su vida ritual, práctica y espiritual desde tiempos inmemoriales. En sus fibras se inscriben cosmovisiones, memorias colectivas y vínculos con la naturaleza y el más allá. Desde los huipiles mayas hasta las molas guna, los chullos andinos o el ñandutí paraguayo, cada obra es testimonio de una práctica que conecta pasado y presente, arte y oficio, cuerpo y territorio. Pero también cumplen una función práctica: protegen del frío, sirven para transportar cosas, y como indumentaria en la vida cotidiana y ceremonial.

A lo largo del continente, los textiles dialogan entre sí más allá de las distancias geográficas y las diferencias lingüísticas: en los tzutes mayas, las lliqllas andinas o los taris bolivianos, por ejemplo, persiste la presencia de tejidos multifuncionales que envuelven, protegen, cargan o adornan el cuerpo. Así, los textiles latinoamericanos resuenan entre sí como fragmentos de una misma urdimbre continental: la del pensamiento, tanto indígena como mestizo, que entiende el tejido como una extensión del mundo y de la vida.

Durante siglos relegado a la categoría de artesanía, el arte textil está siendo reconocido como una de las formas más sofisticadas de pensamiento material y visual del continente, muestra de ello son las prácticas de artistas y tejedoras por igual que plasman en el tejido sus visiones del mundo y las de sus pueblos. Su inclusión creciente en museos, bienales y colecciones responde a un cambio de paradigma que entiende el tejido como una tecnología cultural, un lenguaje estético y una herramienta de transmisión de conocimiento.

Esta breve exposición, que da inicio a la nueva colección de textiles de CAF - banco de desarrollo de América Latina y El Caribe, propone mirar los textiles no solo como objetos patrimoniales o utilitarios, sino como expresiones contemporáneas de un saber que sigue vivo. Tejer mundo, tramar paisaje celebra la continuidad de las manos que tejen, las comunidades que preservan sus tradiciones y los mundos que se sostienen -y se reinventan- en cada hilo.
* Emiliano Valdés es un curador guatemalteco reconocido por su trabajo en torno al arte contemporáneo y los contextos culturales de América Latina. Valdés fue curador jefe del Museo de Arte Moderno de Medellín durante más de una década y ha participado en importantes proyectos internacionales, entre ellos la Bienal de Gwangju y el programa público de dOCUMENTA (13) en Kassel.