Marcos Benítez es un artista referencial de la escena contemporánea de Paraguay. Durante años, su mirada ha operado como un sismógrafo de la herida del paisaje. Su práctica, profundamente arraigada en el territorio, consistió en recolectar los restos del cataclismo ecológico: el rastro del desmonte, la ceniza, los tintes que las plantas exudan antes de la topadora. Sin embargo, ahora el hilo de su investigación explora un giro fundamental. La escala ya no es sólo vegetal; ahora adquiere el sigilo y la urgencia de un cuerpo. La trama textil se vuelve piel, y esa piel pertenece al jaguareté.

En el corazón de la cosmología guaraní, el jaguareté es la fiera entre las fieras, el guardián de la densidad del monte. Al entrelazar esta figura mítica con el lenguaje textil, Marcos Benítez no busca la representación ilustrativa, sino la encarnación de una ausencia. Los lienzos y las fibras expuestas operan como sudarios del entorno natural. El patrón de rosetas que históricamente permitió al felino fundirse con la penumbra del bosque se revela hoy como un camuflaje herido: si el monte se fragmenta, el manto que lo habita se desgarra de forma unánime.

Las texturas que componen la muestra configuran un inventario del animal y su ausencia. A través del uso de pigmentos orgánicos, huellas de cortezas y tramas que oscilan entre la delicadeza del hilado y la rusticidad del despojo, las piezas proponen una analogía crítica entre la pérdida de la biodiversidad vegetal y el silenciamiento del predador. El textil es una superficie activa, un mapa de la depredación humana.

"La fiera entre las fieras" no remite a la ferocidad de una bestia al acecho, sino a la resistencia indómita de lo vivo. El artista propone el textil como un soporte que se convierte en espacio de fricción, memoria y supervivencia. La "fiera" es la materia misma: la fibra vegetal que se niega a ser domesticada por completo, el hilo que guarda el pulso de la tierra y la persistencia de una práctica que atraviesa el tiempo. Aquí, el arte textil se revela como lo que siempre fue: un lenguaje salvaje, ancestral y profundamente político. En estas piezas hay una arqueología de lo cotidiano y lo silvestre; las texturas revelan cicatrices textiles, impresiones botánicas y pliegues que emulan la fisonomía de una naturaleza que se defiende del olvido y la devastación. La obra de Marcos Benítez es un trabajo evocador y profundo que logra capturar la esencia de las fibras naturales, la identidad y la tensión entre la naturaleza y la intervención humana.
Nota de edición: El presente texto acompaña la muestra "La fiera entre las fieras", de Marcos Benítez, inaugurada recientemente en la Sala Iván Sagarduy del Centro Cultural Nordeste de la ciudad de Resistencia, Chaco, Argentina, con curaduría de Gustavo Insaurralde.
* Gustavo Insaurralde es periodista, gestor cultural y curador independiente. Presenta y prologa artistas. Ha sido jurado de salones locales, regionales y nacionales. Realiza muestras en instituciones públicas y privadas de Chaco, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Buenos Aires, Asunción (Paraguay) y Madrid (España). Publica artículos en medios de la región.