La librería San Macario, núcleo de la novela, se encuentra en el centro de Asunción y su dueño don Alonso es un bibliófilo que sabe muy bien que las lecturas de una persona reflejan su estado de ánimo y comprende muy bien la situación emocional de un cliente al pedirle Las flores del mal de Baudelaire. Pasa su vida con su gato Beppo en su librería leyendo y hablando sobre literatura con sus pocos clientes que son más bien sus amigos.
A uno de ellos, Santacruz, por casualidad le caen en las manos unos libros usados, así como varios papeles. Al iniciar la lectura, éste descubre que son textos y cartas escritos a principios del siglo XX y comienza a interesarse en esta época, poco conocida, cuando Leopoldo Centurión junto con Roque Capece Faraone y otros intelectuales fundaron la revista Crónica; nacida en 1913, la publicación no llegó a los dos años.
Mediante los manuscritos, "Santacruz viaja a otra Asunción; a una Asunción de otro tiempo y otro espacio", a la Asunción con "sus naranjos y sus flores" en la que sus soñadores de hace cien años querían poner a la altura de los círculos literarios de París. Y es a través de los ojos de Santacruz que el lector va adentrándose cada vez más en la época del modernismo paraguayo, poco recordado en la literatura actual. En las cartas escritas entre dos francesas residentes en el Paraguay del 900, se nos presenta su vida literaria, que no difiere mucho de la de nuestros días.
Siguiendo la lectura solitaria de Santacruz, el hilo narrativo se tiende de un cuaderno a otro, de una escena de una obra de teatro a un cuento; todos podrían haber sido escritos en aquella época, quizá incluso se hayan publicado en algún lugar. La nueva novela histórica le da al autor toda libertad para inventar lo que no se sabe y que permite al lector una lectura abierta a todas las interpretaciones.
Las intertextualidades constantes de los autores de renombre mundial son entretenidas e ilustrativas; de todos modos, siempre establecen un juego intelectual entre el autor y el lector. Tal es así que Santacruz se acuerda de que cuando era joven, él y sus amigos pidieron pizza a nombre de Roberto Bolaño y se sentían como "detectives salvajes".
Por el otro lado, por las memorias de Santacruz nos enteramos de la situación de los poetas olvidados en el Paraguay actual, y en las discusiones con don Alonso se reflexiona acerca del legado de una biblioteca privada y de textos no publicados y, por lo tanto, muchas veces perdidos.
El lector está en un constante tránsito entre el mundo literario de principios del siglo XX y el de principios del siglo del XXI, que en muchos aspectos no son tan diferentes; entre reflexiones literarias que van desde el primer caricaturista paraguayo Miguel Acevedo hasta Don Quijote, "el más grande caballero andante de la historia de este mundo". Es una novela para bibliófilos y amantes de la literatura, sobre los valores de la literatura tanto en el pasado como hoy en día, sobre los jóvenes escritores idealistas y su difícil reconocimiento en el ayer y en la actualidad.
El final de la novela es sorprendente y hace reflexionar sobre la concepción de un libro o de una novela como esta, de técnica muy elaborada, pues está escrito en un estilo simple y complejo a la vez, y trata de un tema poco abordado, el despuntar literario paraguayo a principios del siglo XX, uno de los momentos fundamentales en el desarrollo de las letras paraguayas.
En la descripción de la librería San Macario, la voz narrativa reflexiona acerca de la novela de Herman Melville, Moby Dick, que pasó inadvertida durante décadas, hasta que varios años después de la muerte del autor, un crítico la descubrió y alabó como una de las mejores novelas norteamericanas del siglo XIX. Quizá en alguna librería como la San Macario también se encuentre un tesoro aún no descubierto y quizá algún día algún lector lo encontrará. Con la alusión a la famosa frase "llámame Ismael", Carlos Noguera Bazzano hace alusión al hecho de que el futuro de un libro no depende solamente de su valor sino también de otros factores, como el azar de hallar un lector interesado en el momento adecuado para la publicación.
Como miembro del jurado, me complace mucho que Librería San Macario de Carlos Noguera Bazzano sea galardonada con el premio de novela inédita Beatriz, por tratarse de una obra que con seguridad abrirá nuevos caminos hacia tiempos y lugares poco conocidos.
* Sonja María Steckbauer es académica austriaca especializada en literaturas y culturas latinoamericanas. Es doctora por la Universidad de Salzburgo y realizó sus estudios posdoctorales en la Universidad Católica de Eichstätt-Ingolstadt.