Se estrena "Aurora" en la Alianza Francesa de Asunción
La obra está inspirada en la historia real de una adolescente obligada a casarse. Una historia de silencio, violencia y resistencia.
La obra está inspirada en la historia real de una adolescente obligada a casarse. Una historia de silencio, violencia y resistencia.
Plan International instaló un vestido de novia en una vidriera para visibilizar que más de 10.000 niñas y adolescentes de entre 11 y 17 años están casadas o unidas en Paraguay, y exigir cambios en la legislación que permite estas uniones.
Un nuevo estudio de FLACSO Paraguay y Plan International revela que la maternidad en la adolescencia está profundamente vinculada a la violencia sexual, las uniones tempranas y la discriminación escolar. Noelia Errecarte, Representante País de Plan International Paraguay, analiza los hallazgos y advierte que la falta de protección integral para las adolescentes madres compromete no solo su futuro, sino también el desarrollo del país.
En Paraguay, miles de niñas aún son forzadas a uniones o matrimonios antes de cumplir los 18 años, una práctica que vulnera derechos y perpetúa la pobreza. Aunque la ley permite casarse desde los 16 con autorización, organizaciones como Plan International advierten que esta excepción legal mantiene viva una forma de violencia que condena a las niñas a la exclusión educativa, embarazos tempranos y múltiples formas de abuso.
Plan International Paraguay llevará adelante intervenciones en Asunción, Caaguazú, San Pedro, Guairá y Paraguarí con el objetivo de visibilizar el derecho de las niñas a vivir su infancia libres de violencia y uniones forzadas.
Cada año miles de niñas y adolescentes paraguayas atraviesan embarazos no intencionales, muchas veces producto de violencia sexual y uniones tempranas. Las consecuencias son mortales en algunos casos y perpetúan la desigualdad y la pobreza intergeneracional, advierten organismos internacionales.
Paraguay registra una de las tasas de fecundidad adolescente más altas de América Latina y el Caribe, superando tanto el promedio regional como el de los países de ingreso mediano alto, según datos recientes del Banco Mundial.
El trabajo de cuidados en Paraguay, en su mayoría no remunerado y feminizado, enfrenta desafíos estructurales que profundizan desigualdades.