Mujeres que fingen, hombres que rinden: las trampas del placer
Entre el orgasmo fingido y la presión masculina por rendir, muchas parejas quedan atrapadas en una sexualidad más preocupada por demostrar que por sentir.
Entre el orgasmo fingido y la presión masculina por rendir, muchas parejas quedan atrapadas en una sexualidad más preocupada por demostrar que por sentir.
No siempre la dificultad para alcanzar el orgasmo refleja falta de deseo ni "algo roto": experiencias traumáticas previas pueden hacer que el cuerpo confunda excitación con peligro. La clave está en generar seguridad, control y ritmo, aprendiendo a escuchar señales corporales, respetar los propios límites y crear espacios de placer conscientes y libres de presión.
Una herramienta poderosa a la hora de buscar alternativas es el sexo casual, descubriendo alternativas para enfrentar las dificultades que produce el vacío sexual. La posibilidad de tener gratificación manejando la angustia hasta encontrar una pareja estable.