La fantasía alrededor del sexo supera todos los prejuicios, las personas tienen altas aspiraciones respecto a su sexualidad que no siempre pueden alcanzar y es por eso que en sus pensamientos viven tramando encuentros que se transitarán llenos de éxito y que los llevarán al éxtasis.
¿Si las mujeres pudieran fingir más de lo que dicen fingir?
Las mujeres tienen la maravillosa posibilidad de fingir sin que los varones se den cuenta, a través de las fantasías logran fingir explosiones orgásmicas que las llevan a engañar al más entrenado y eso beneficia al mejor postor ya que una vez cada tanto este tipo de actuaciones en la intimidad, favorece a que se desencadenen emociones más ligadas al placer sexual, aumentando claramente el efecto afrodisíaco en la vida sexual de la pareja.
Si las mujeres pudieran expresarse más, sin temor, sin tabúes, permitiéndose decir lo que les gusta, mostrando y educando al varón en el camino hacia su disfrute sexual, explorando su sensibilidad o cuáles son las zonas erógenas más excitantes para estimular, lograrían alcanzar el orgasmo tan añorado, con mayor facilidad. Las han llenado de temores, de normas moralistas y prejuicios para protegerlas de algo que es sumamente natural y que tiene que ver con la felicidad, una mujer que logra la satisfacción se embellece en todos los aspectos, está gratificada y se muestra rejuvenecida y llena de energía. De hecho muchas mujeres notan en aquellas situaciones en que se encuentran con amigas que disfrutan de la sexualidad, que el placer las hace sentir y verse más mujer.
Y es que una mujer que se permite vivir la experiencia sexual con la idea de que es algo natural que le permite conocer la respuesta de su cuerpo ante un buen estímulo, y que puede compartir esa vivencia con su pareja, libera de tensión la conexión con el otro, impactando en el juego sexual, muy positivamente. La mujer sensual es la que utiliza diferentes modelos de sensualidad o su sex appeal para mejorar el clima sexual de la pareja.
El hombre tiene olfato frente a una mujer que vive su sexualidad de forma consciente de que el buen sexo tiene sus privilegios, cuando se vive sin represiones, libre de ataduras y clichés que aprendieron de pequeñas y que no les permite conectarse con lo que experimentan en sus vidas íntimas, cuando permanecen en una vida sexual displacentera.
La metodología de una intimidad compartida
La intimidad de las mujeres es un campo que a veces tiene barreras ante la posibilidad de cercanía del varón, sobre todo aquellas que tuvieron una educación sexual muy restrictiva.
¿Qué encierra un cuerpo apresado en el miedo? ¿O qué evitan las falsas creencias o ideología con tabúes? Las mujeres aprendieron a evitar conectarse con el placer, muchas veces el temor a ser libre en el ámbito de la intimidad las hace dejar de sentir, poner distancia con el ámbito emocional, desconectarse de lo que experimentan en la intimidad, no expresarse.
¿Tener un orgasmo es algo vergonzoso?
Me gusta aconsejar a las mujeres que tienen una idea errónea acerca de la espectacular vivencia del orgasmo, tocarse y estimular las zonas más sensibles de su cuerpo y permitirse conectar con las sensaciones que se van sintiendo durante la exploración da cuenta de una sexualidad adulta muy alejada de cualquier prejuicio que se haya intentado inculcar. Pienso que para incorporar una idea diferente de lo hermoso que es dejar que ocurran las sensaciones y conectarse con ellas en el ámbito de la vida sexual hay que tener una educación sexual libre, esa experiencia es fundamental para poder instruir al compañero y guiarlo en el camino de la consecución del orgasmo femenino.
¿Una mujer libre en el arte amatorio, intimida a un hombre?
La creencia popular de que las mujeres sexuadas provocan en el hombre miedo y ellos se asustan creyendo que no pueden satisfacerlas, es un mito que ha quedado en muchas mujeres como si fuese real. Entonces se muestran de una forma disfrazada creando una imagen tipo fachada, siendo cómo piensan que los hombres quieren verlas, ya sea sumisas, inocentes, queriendo aprender, desconociendo la sensibilidad o el deseo a también disfrutar del sexo.
Las épocas han cambiado con la evolución del sexo y la forma en que la mujer debe experimentar el disfrute, hoy en día una mujer que goza de su sexualidad es una mujer inteligente. La vida sexual placentera anima otras áreas de la vida actuando mecanismos de conductas hacia los logros y éxito, entendido por la creación de “bienestar psicológico”, fundamental para las féminas ya que la descarga hormonal que tiene una mujer que goza de una sexualidad satisfactoria hace que se active más el deseo sexual.
El factor sorpresa de compartir la fantasía, intensifica el deseo del varón
Los hombres alimentan su deseo con la fantasía, es una herramienta muy interesante en cuanto al poder que provoca. La rutina sexual mata el deseo, es una de las peores situaciones que le toca enfrentar a los varones en general, en la gran mayoría la rutina produce un impacto al modo de una vivencia de estrés que los fuerza casi en forma inmediata a cometer infidelidades, esto es parte del relato de los hombres que han buscado formas de escapar a la rutina de todos los días, donde el sexo ocupa un lugar secundario, y se sienten desplazados, porque la pareja se muestra más interesada en otras tareas contra las cuales sienten que no pueden competir.
Liberar las emociones es dejar que el sexo se manifieste sin restricción, para ellos es un desafío encontrarse en la casa a puertas cerradas con una mujer “come hombres” y que explore su mejor puesta en escena de una noche de erotismo, con propuestas diferentes y hasta un escenario distinto.
La rutina hace a la apatía sexual y causa problemas sexuales como disfunciones, porque estas disfunciones expresan y ponen en palabras la pérdida del deseo sexual o la eyaculación precoz para terminar anticipadamente y evitar el compromiso o la atadura sexual, la pérdida de erección porque el estímulo no logra ser suficiente para mantenerla pasión.
La función femenina en el ámbito sexual es crear el ambiente propicio para estimular la fantasía en el varón, generar un compromiso con una mejor performance sexual, para eso la mujer debe cambiar algunas ideas que funcionan en forma negativa en la comunicación, abrir nuevos canales para poder expresarse jugando, y dejar que se exteriorice la imaginación recreando la fantasía de una noche en que el masculino la invita a ser la amante que conoció en un baile, la bailarina del caño, la agente inmobiliaria que le muestra un departamento y la lleva a su alcoba, y tantas otras propuestas que llevan a recrear un escenario diferente al cotidiano, para vivir un sexo más atrevido provocador.
Intento que las mujeres se atrevan a perder los miedos, se sientan más dueñas de su cuerpo, se jueguen a nuevas experiencias, se sientan más determinadas en cuanto a sus deseos y que puedan gritar un orgasmo placentero sin miedo a quedar expuestas, o sentirse ridículas, o pensar que el hombre va tener una idea desacertada de su historia íntima sexual. Explorar los genitales femeninos ya no es algo pecaminoso ni prohibido, debe ser parte de la intimidad de una pareja, ya que es un camino seguro hacia el clímax femenino y el goce .
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