Casos emblemáticos

¿Vendrán vientos de justicia en el Senado?

La política paraguaya se encuentra en un punto de inflexión. Dos de los casos más emblemáticos de los últimos tiempos volvieron a poner bajo la lupa la credibilidad del Senado y, con ello, la impunidad que blindó a la clase política.
Erico Galeano y Hernán Rivas. Web.

El proceso judicial contra el senador Érico Galeano, por sus vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado, y el escándalo por el título falso de abogado del senador Hernán Rivas, revelan un escenario donde la Justicia comienza, al menos en apariencia, a dar pasos firmes contra figuras hasta ahora intocables.

La pregunta que se instala es inevitable: ¿se aproxima un verdadero tiempo de justicia o se trata de una mera fachada en medio de la crisis de legitimidad del Congreso?

El caso Rivas: un título que nunca existió

La Fiscalía solicitó la reapertura de la causa contra el senador cartista Hernán Rivas, luego de que inicialmente se le otorgara un sobreseimiento provisional en septiembre de 2024. El juez Miguel Ángel Palacios fijó para el 17 de septiembre de 2025 la audiencia preliminar.

Según la acusación, Rivas presentó un certificado y un título de abogado emitidos por la Universidad Sudamericana, que acreditaban falsamente que cursó la carrera de Derecho entre 2010 y 2015. No existen registros académicos que respalden esos documentos y la propia universidad admitió que las firmas del rector, el decano y la secretaria general se estamparon sin evidencia real de que el senador hubiera cursado.

Las inconsistencias son múltiples: horas de clases imposibles, ausencia de registros de promoción, e incluso la imposibilidad material de haber estudiado en Luque mientras trabajaba en Itapúa a más de 350 kilómetros. En entrevistas públicas llegó a contradecirse sobre si cursó en Pedro Juan Caballero o en Ciudad del Este, sin poder dar precisiones.

La imputación fue presentada en enero de 2024, ratificada en marzo, pero fue devuelta en dos ocasiones por un tribunal, lo que prolongó la investigación. Finalmente, en julio de 2024 la fiscala adjunta Patricia Rivarola ordenó sostener la acusación, que ahora se encuentra en etapa crucial.

El juicio a Galeano: crimen organizado en el corazón del poder

El senador Érico Galeano enfrenta juicio oral por lavado de dinero y asociación criminal, en el marco del operativo "A Ultranza Py". La Fiscalía sostiene que entre 2020 y 2021 facilitó su avión para traslados de narcotraficantes como Miguel Ángel "Tío Rico" Insfrán y Sebastián Marset.

Además, habría vendido una lujosa propiedad en Aqua Village por un millón de dólares en efectivo a un presunto testaferro de "Tío Rico". La transacción, realizada fuera del sistema financiero, es considerada un caso concreto de legitimación de capitales.

El proceso ya tuvo varios intentos fallidos de inicio debido a recusaciones y cambios de abogados, pero actualmente se encuentra firme en el Tribunal de Sentencia Especializado en Crimen Organizado. Galeano sigue cobrando su salario, manteniendo sus fueros y el respaldo político de su sector.

¿Protección política o justicia real?

Ambos casos tienen un denominador común: la protección política. Los fueros parlamentarios, diseñados para resguardar la labor legislativa, se convirtieron en un escudo de impunidad. El oficialismo, lejos de apartar a sus miembros, optó por blindarlos.

La permanencia de Rivas y Galeano en sus bancas genera un fuerte malestar social y revela la contradicción entre el discurso institucional y la práctica de proteger a figuras cuestionadas.

¿Un antes y un después?

Si las causas avanzan hacia condenas efectivas, con pérdida de bancas y sanciones ejemplares, se podría marcar un antes y un después en la lucha contra la impunidad. Pero si la justicia vuelve a retroceder entre tecnicismos y dilaciones, se confirmará que los vientos de justicia son apenas una brisa pasajera.

El desafío de un Senado cuestionado

El Senado atraviesa una crisis de credibilidad que se profundiza con cada nuevo escándalo. La resolución de estos casos será determinante: si se imponen la ley y la igualdad, se abrirá la puerta a una nueva etapa. Si no, la impunidad seguirá reinando bajo el escudo de los fueros y la protección partidaria.