En una sesión extraordinaria, la Cámara de Senadores aprobó este martes en general el proyecto de ley de reforma del transporte público, iniciativa presentada por el Poder Ejecutivo en respuesta a las críticas ciudadanas por la mala calidad del servicio, las irregularidades en las concesiones y la falta de planificación metropolitana.
El proyecto, denominado "Que establece la rectoría sobre el transporte terrestre y modifica y amplía disposiciones de la Ley N° 1590/2000 relativas al servicio de transporte público metropolitano de pasajeros", busca unificar la autoridad de control en una sola institución, fortalecer los mecanismos de fiscalización y crear un fideicomiso de financiamiento para el sector.
"Enviamos un mensaje rotundo, la insatisfacción al modelo actual que prestan los transportistas, la mala calidad de los ómnibus es la constante, aparte de la inseguridad, el riesgo y la falta de consideración hacia la gente", sostuvo el senador Dionisio Amarilla durante el debate.
Mientras algunos legisladores destacaron la necesidad de ordenar el sistema, otros consideraron que la propuesta se queda corta y que Paraguay necesita una reforma integral en materia de movilidad urbana.
El tratamiento continúa artículo por artículo, donde se prevé un debate más intenso. En paralelo, los sindicatos de choferes mantienen una vigilia frente al Congreso en rechazo a varios puntos del proyecto. Los trabajadores se oponen a la eventual declaración del transporte como "servicio esencial", lo que limitaría el derecho a huelga.
También reclaman que se garantice la continuidad de los contratos laborales en caso de fusión de empresas y la creación de un fondo especial de indemnizaciones.
