"Se coordinan como mafiosos y hacen lo que quieren", sentenció el legislador en una entrevista difundida por medios radiales y televisivos.
Soroka denunció que apenas el 20% del valor final de la carne llega a manos del productor, mientras que el restante 80% se diluye entre frigoríficos y supermercadistas. Cuestionó abiertamente quiénes se benefician de esa diferencia, poniendo en duda la transparencia y equidad del sistema de comercialización de carne en el país.
"¿Cuánto recibe el productor en finca por su novillo y cuánto paga el ciudadano en el supermercado?", interrogó el parlamentario, señalando que mientras el kilo de novillo se paga entre G. 11.000 y G. 12.000 en el interior, en los supermercados de Asunción el precio ronda los G. 50.000 o incluso más. "Ayer recorrí dos lugares, y en ambos estaba a G. 50.000 o G. 55.000", afirmó.
En ese contexto, aseguró que los frigoríficos tienen un control casi absoluto del mercado nacional. "Hay cuatro frigoríficos que manejan entre el 90 y 95% del mercado. Se juntan y fijan los precios como les conviene. Ellos hacen lo que quieren con la producción nacional", acusó.
Asimismo, cuestionó la pasividad de las instituciones encargadas de controlar estas prácticas y señaló que opinar sobre esta situación no es una intromisión en negocios privados, sino una defensa del interés público. "Ellos se inmiscuyen en el bolsillo de cada paraguayo", enfatizó.
Por último, lamentó que mientras los grandes productores acceden a mejores precios por contratos especiales, la mayoría de los ganaderos en Paraguay son pequeños y medianos, quienes no tienen margen de negociación. "Esa es la realidad en Paraguay", concluyó.
