Senado tiene hoy última oportunidad de corregir ley de datos personales
El debate enfrenta dos posturas: la versión impulsada por la Cámara de Senadores, considerada la "menos dañina" por diversos legisladores, y la propuesta remitida por la Cámara de Diputados, que amplía las atribuciones estatales sobre los datos.
Hasta la víspera, trece senadores ya habían confirmado su voto a favor de la versión del Senado. Entre ellos se cuentan Basilio "Bachi" Núñez, presidente del Congreso; Luis Pettengill, Blanca Ovelar, Orlando Penner, Mario Varela y Patrick Kemper, todos de la disidencia colorada; además de Celeste Amarilla y Éver Villalba, del PLRA; Yolanda Paredes, Walter Kobylanski y Gladys Mendoza, de Cruzada Nacional; Rubén Velázquez, del movimiento Yo Creo; e Ignacio Iramain, independiente.
Otros dos legisladores que manifestaron apoyo a esa misma versión —José Oviedo y Eduardo Nakayama— no participarán de la sesión porque se encuentran en el exterior. El primero, en Argentina, participa de un encuentro sobre inteligencia artificial; el segundo, en Bruselas, forma parte de una reunión de la Alianza Interparlamentaria sobre China. Ambos habían adelantado su respaldo al texto del Senado antes de viajar.
Para sancionar la versión senatorial se requieren 23 votos, es decir, la mayoría absoluta. Con los apoyos ya contabilizados, faltarían diez votos más. La bancada oficialista, compuesta por 14 senadores del movimiento Honor Colorado, aún no definió una postura unificada, aunque todo indica que resolverán sobre la hora, tras su reunión de bancada previa a la sesión. Según adelantó Bachi Núñez, "la tendencia es acompañar la versión del Senado".
Por otro lado, aún no se pronunciaron formalmente los integrantes de la bancada B del PLRA —Dionisio Amarilla, Hermelinda Alvarenga, Noelia Cabrera y Édgar Rojas—, ni el senador Rafael Filizzola del PDP, quienes mantienen en reserva su voto. La posición que adopten podría ser determinante para inclinar la balanza.
El resultado de la sesión de hoy será decisivo para el futuro del proyecto y marcará qué cámara impone finalmente su visión sobre una ley que regulará derechos sensibles en materia de privacidad y protección de datos. La discusión promete extenderse varias horas, dado el alto impacto que la norma puede tener en la relación entre el Estado, las empresas y los ciudadanos en un entorno cada vez más digitalizado.