Paraguay busca acelerar acuerdo Mercosur-UE con apoyo del BID, mientras crecen dudas sobre su impacto real
El Gobierno paraguayo busca avanzar en la implementación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, con apoyo técnico y estratégico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La iniciativa apunta a preparar al país para aprovechar las oportunidades de acceso a mercados y atracción de inversiones que promete el tratado, aunque persisten interrogantes sobre la capacidad productiva local para capitalizar realmente ese escenario.
El acuerdo, firmado en enero de 2026 en Asunción tras más de 25 años de negociaciones, es considerado uno de los tratados comerciales más ambiciosos del mundo por el volumen de mercado que involucra. Sin embargo, todavía atraviesa procesos de revisión y ratificación en Europa y en los países del bloque sudamericano, por lo que su entrada en vigor efectiva aún depende de decisiones políticas y legislativas en varios países.
En ese contexto, Paraguay busca adelantarse a la eventual aplicación del acuerdo y fortalecer su preparación institucional y productiva. El apoyo del BID se orienta principalmente a asistencia técnica, fortalecimiento de políticas públicas y generación de condiciones para mejorar la competitividad de sectores exportadores que podrían beneficiarse del tratado.
El Ejecutivo sostiene que el acuerdo puede abrir oportunidades en áreas como carne, biocombustibles, industria farmacéutica, autopartes, tecnología o azúcar, entre otros rubros que podrían acceder con mejores condiciones al mercado europeo. Sin embargo, analistas y gremios empresariales advierten que el verdadero desafío no será firmar el acuerdo, sino aumentar la capacidad productiva e industrial del país para competir en mercados altamente exigentes.
Además, la implementación del tratado requerirá ajustes regulatorios, adaptación a estándares ambientales y sanitarios europeos y mejoras en infraestructura logística, factores que históricamente han limitado la inserción internacional de la economía paraguaya. Sin estos cambios, algunos sectores temen que el acuerdo termine beneficiando más a economías con mayor desarrollo industrial dentro del propio Mercosur.
En ese escenario, el Gobierno apuesta a que la combinación de financiamiento multilateral, reformas económicas y atracción de inversiones permita transformar el acuerdo en una plataforma para diversificar exportaciones y escalar en cadenas de valor.