Loizaga: "Mercosur está en una nueva etapa, pero Paraguay debe dar batalla por distribución justa de cuotas"
El excanciller Eladio Loizaga sostuvo que la reciente cumbre del Mercado Común del Sur (Mercosur), realizada la semana pasada en Asunción, representa un punto de inflexión para el proceso de integración regional, tanto por el impulso a la agenda comercial como por la necesidad de que los países miembros prioricen los intereses comunes por encima de las diferencias políticas.
No obstante, advirtió que para Paraguay el verdadero desafío recién comienza: conseguir una distribución equitativa de las cuotas de exportación previstas en el acuerdo con la Unión Europea.
En una entrevista exclusiva con el diario El Nacional, Loizaga calificó como un "gran avance" la firma del acuerdo interino entre ambos bloques, alcanzado tras casi 25 años de negociaciones, aunque aclaró que el éxito del entendimiento dependerá ahora de su implementación. "Después de casi 25 años se logró un avance muy importante, pero ahora viene la ejecución", afirmó.
En ese proceso, explicó, uno de los puntos más sensibles será la distribución de las cuotas de exportación para productos como la carne y otros bienes agropecuarios que podrán ingresar al mercado europeo con beneficios arancelarios.
El exministro cuestionó la postura de algunos socios del bloque de repartir esos cupos tomando como referencia el historial de exportaciones de cada país. A su criterio, ese mecanismo perjudicaría a Paraguay, que en la última década incrementó considerablemente su producción.
"Si se toma el histórico, Paraguay hace 15 años no tenia la producción que hoy tiene en carne, soja, arroz, azúcar o miel", sostuvo.
Recordó además que Paraguay posee un reconocimiento especial dentro del Mercosur por su condición de un país sin litoral es decir: una economía de menor tamaño relativo y remarcó que esa situación también debería ser considerada en la distribución de los beneficios. "Nosotros no pedimos un trato especial; pedimos una distribución justa", enfatizó.
Loizaga añadió que Paraguay contribuyó de manera significativa a la oferta comercial presentada por el Mercosur durante las negociaciones con la Unión Europea, por lo que considera legítimo reclamar una participación equitativa en las cuotas.
Pide menos diferencias políticas
Más allá del acuerdo con la Unión Europea, el excanciller consideró que la cumbre mostró un Mercosur con una agenda comercial más dinámica, impulsando negociaciones con la EFTA, Japón, Canadá y los Emiratos Árabes Unidos, además de dar continuidad a otros procesos de integración.
A su análisis, ese impulso llega en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y por decisiones unilaterales que afectan las reglas del comercio mundial, por lo que el bloque debe fortalecer su inserción internacional.
Sin embargo, sostuvo que para consolidar esa nueva etapa será necesario superar las diferencias ideológicas que durante años condicionaron el funcionamiento del Mercosur. "Lastimosamente hemos tenido diferencias ideológicas que retrasaron el avance del bloque. Esas diferencias debieron dejarse de lado porque este es un acuerdo comercial que debe servir al desarrollo de nuestros países", afirmó.
En ese sentido, lamentó la ausencia del presidente argentino, Javier Milei en la reunión de jefes de Estado y señaló que este tipo de encuentros requiere el respaldo político de los máximos mandatarios, incluso cuando existan posiciones divergentes.
Para Loizaga, el Mercosur debe fortalecer el diálogo y la construcción de consensos, ya que la integración regional no solo se basa en intereses económicos, sino también en la confianza entre sus miembros.
Democracia y nuevos desafíos
El excanciller también destacó el respaldo expresado durante la cumbre al proceso democrático en Bolivia y afirmó que la defensa de la institucionalidad sigue siendo uno de los pilares sobre los cuales fue construido el Mercosur.
Asimismo, mencionó los avances en la incorporación plena de Bolivia al bloque y el proceso de adhesión de Panamá
como señales de que el organismo busca ampliar su alcance regional.
En su análisis, la cumbre de Asunción deja un Mercosur con una agenda comercial renovada y mayores perspectivas de apertura internacional. No obstante, advirtió que para Paraguay el beneficio real dependerá de cómo concluyan las negociaciones internas sobre la distribución de las cuotas de exportación y de que el bloque logre sostener una integración basada en el diálogo, dejando de lado las diferencias políticas que, según dijo, durante años frenaron su desarrollo.
Loizaga sostiene que bloques como el Mercosur deben fortalecerse para tener mayor capacidad de negociación conjunta y proteger mejor a sus economías frente a un entorno internacional más volátil.
En ese contexto, se refiere a que el sistema de comercio internacional atraviesa un escenario de mayor incertidumbre debido al debilitamiento de las reglas multilaterales promovidas por la Organización Mundial del Comercio. Según su visión, en los últimos años se han vuelto más frecuentes las decisiones unilaterales de algunos países en materia arancelaria y comercial, lo que reduce la previsibilidad y estabilidad del intercambio global.

