Peña esquivó la mafia de los pagarés y títulos falsos: analista habla de "omisión deliberada"
El analista político Alfredo Boccia en una entrevista exclusiva con el diario El Nacional cuestionó el contenido y la forma del tercer informe de gestión presentado por el presidente Santiago Peña ante el Congreso Nacional. A su criterio, el mandatario transformó un acto institucional de rendición de cuentas en una pieza de propaganda política y dejó sin respuesta varios de los temas que concentraron el debate público durante los últimos meses.
Para Boccia, el informe presidencial "está desnaturalizado" respecto a la finalidad prevista constitucionalmente, ya que en Paraguay no existe un intercambio entre el jefe de Estado y los legisladores tras la presentación del mensaje, como ocurre en otros países. "Nunca hubo la posibilidad de un debate parlamentario con el presidente como ocurre con España o en otros países", lamentó.
Sin embargo, consideró que en esta ocasión esa situación se agravó porque Peña presentó previamente el contenido del informe en la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana (ANR). "Primero hace un preestreno en la Junta de Gobierno; entonces la presentación oficial ya viene con spoiler", ironizó.
El analista también criticó la puesta en escena y el formato del acto. "Está medio dibujado más para una campaña publicitaria que para lo que se espera de un informe presidencial", sostuvo, al señalar que la ceremonia estuvo diseñada para destacar la imagen del Gobierno antes que para ofrecer un balance institucional de la gestión.
El tono triunfalista
En otra oportunidad, Boccia afirmó que el discurso estuvo marcado por un exceso de grandilocuencia y una abundancia de cifras que, según dijo, fueron presentadas sin el equilibrio necesario. "Se supone que debe ser más balanceado, más autocrítico y menos exagerado. Esta historia del gigante que despierta y la multitud de cifras, algunas discutibles y otras un poco maquilladas", expresó.
Añadió que el propio presidente anticipó las críticas que recibiría su mensaje, pero consideró que el contenido del informe terminaba alimentando esos cuestionamientos.
"No dijo nada"
En este análisis, Boccia también apuntó a las omisiones del informe presidencial. Según señaló, Peña evitó referirse a los dos casos de presunta corrupción que afectaron la agenda política en los últimos meses: la denominada mafia de los pagarés y el esquema de títulos universitarios presuntamente falsificados que salpicó al Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y a varias universidades.
"No dijo nada de los dos temas de corrupción política y gubernamental más importantes de los cuales el país estuvo hablando en los últimos meses. Eso no existió", afirmó.
Asimismo, lamentó que el mandatario tampoco hiciera referencia a la situación de los pueblos indígenas. "Tampoco existió nada sobre los pueblos indígenas cuando el INDI anda deambulando por distintos locales porque ni siquiera tiene sede propia. No hay ninguna política indigenista desde hace años", cuestionó.
En la misma línea, observó que la educación apenas ocupó espacio dentro del informe.
Partido Colorado
Otro aspecto que llamó la atención del analista fue la reiterada mención de figuras históricas del Partido Colorado, entre ellas Bernardino Caballero, Blas Garay y Luis María Argaña. A su entender, esa insistencia responde a una necesidad de reafirmar la identidad partidaria del mandatario. "Es como que proclama aquello de lo que adolece. Como Peña no tiene una estirpe colorada de familia ni personal, necesita revestirse de esa autoridad de coloradismo", afirmó.
Una oportunidad desaprovechada
Para Boccia, el informe también dejó pasar la posibilidad de explicar cómo el Gobierno pretende enfrentar los problemas económicos que afectan a la población.
Sostuvo que el discurso no ofreció respuestas sobre el aumento del déficit fiscal, las deudas del Estado con proveedores de insumos médicos ni la brecha entre los indicadores macroeconómicos positivos y la realidad cotidiana de los ciudadanos.
"Desperdicia esta oportunidad mediática con un discurso lleno de fanfarronería y con pocos elementos políticamente y económicamente serios como para entender qué piensa hacer con el déficit cada vez mayor de la administración", expresó.
Añadió que, más allá de los buenos resultados macroeconómicos exhibidos por el Gobierno, "la percepción global de la gente que no está en el entorno presidencial es que está igual o peor que antes y con este discurso no se nos explica por qué".
Finalmente, Boccia sostuvo que esta situación no es exclusiva del actual Gobierno, ya que, a su juicio, ningún presidente paraguayo ha sabido aprovechar el informe anual como un verdadero espacio de comunicación política con el Poder Legislativo y la ciudadanía.