Una tensión que erosiona la credibilidad del Estado

Miguel Abdón Saguier: El gobierno combate carteles afuera, pero protege a los suyos adentro

El dirigente liberal afirmó que existe una contradicción entre la retórica del Gobierno sobre el combate al crimen organizado y los casos que involucran a figuras políticas. Señaló que esta situación genera descrédito e interrogantes sobre lo que se espera en una democracia.
Miguel Abdón Saguier.

En las últimas semanas, el gobierno de Santiago Peña ha insistido en resaltar la cooperación internacional y los esfuerzos institucionales para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. Sin embargo, casos judiciales que involucran a dirigentes políticos, como el del senador colorado Erico Galeano, vuelven a instalar un debate persistente en Paraguay: la posible infiltración del crimen organizado en la política.

Para el dirigente liberal Miguel Abdón Saguier, existe una brecha evidente entre el discurso oficial y la realidad. En declaraciones al diario El Nacional, sostuvo que el gobierno mantiene una retórica firme contra el narcotráfico, pero que los hechos revelan una situación distinta. A su juicio, mientras se pronuncian mensajes de transparencia y lucha contra el crimen organizado, sectores del poder político terminan protegiendo o tolerando a actores vinculados con actividades ilícitas.

Según Saguier, esta contradicción impacta directamente en la credibilidad institucional. El dirigente considera que cuando figuras políticas aparecen involucradas en investigaciones por narcotráfico o lavado de dinero, el mensaje estatal pierde fuerza, ya que la ciudadanía percibe que la lucha contra estas estructuras no se aplica con la misma intensidad dentro del propio sistema político. "Una cosa es la retórica y otra la realidad", afirmó, señalando que el discurso oficial corre el riesgo de quedar reducido a una declaración simbólica si no va acompañado de acciones concretas.

"Ellos les protegen y apañan a todos sus secuaces, por decirlo de alguna manera, que están involucrados en hechos delictivos muy graves por el tema del narcotráfico", sostuvo.

El impacto, según su análisis, es principalmente reputacional. Saguier advierte que estas situaciones generan descrédito tanto dentro como fuera del país, debilitando la confianza en la capacidad del gobierno para enfrentar al crimen organizado. Aunque distingue entre el Estado y el gobierno de turno, sostiene que la percepción pública termina afectando al conjunto de las instituciones. "Una cosa es lo que dicen y otra es lo que hacen. No solamente encubren, sino que son miembros activos de esa banda de delincuentes", insistió.

Asimismo, afirmó que esto impacta "muy negativamente" y sobre todo "genera mucho descrédito". "Hay muchos episodios. Por algo al señor Horacio Cartes el gobierno norteamericano lo sindica como significativamente corrupto", apuntó.

Otro punto central de su crítica es la reiteración de denuncias de corrupción en la administración pública. Para el dirigente liberal, la acumulación constante de escándalos o sospechas en distintos niveles del aparato estatal contribuye a consolidar una percepción de impunidad.

"Lo más grave de todo eso es el descrédito. La gente no cree en la democracia. Porque ellos presentan como democracia a la Asociación Nacional Republicana y entonces la ciudadanía honesta, trabajadora se pregunta: 'Si esto es la democracia, ¿qué podemos esperar del gobierno?'. El gobierno miente y la ciudadanía sabe", alertó.

En ese contexto, describe el sistema político como una "cleptocracia", en la que el uso del poder público se vincula con intereses particulares antes que con el bien común. "Ellos hablan de honestidad, de transparencia, pero en los hechos es todo lo contrario de lo que dicen (...) La gente pierde credibilidad hacia la democracia. Esta es una cleptocracia porque todos los días salen en la prensa que se cometen latrocinios en las administraciones públicas, todos los días", lamentó.

El debate, en definitiva, refleja una tensión estructural en la política paraguaya: mientras el gobierno busca proyectar una imagen de firmeza en la lucha contra el narcotráfico, los casos que involucran a figuras del poder político alimentan las dudas sobre la profundidad real de ese combate.

Mientras tanto, el presidente Santiago Peña busca posicionar a Paraguay como un aliado estratégico en la lucha regional contra los carteles mediante iniciativas como la Coalición Anticarteles de las Américas. Sin embargo, voces críticas como la de Miguel Abdón Saguier advierten que la credibilidad de ese discurso se está perdiendo, mostrando que la retórica y la práctica aún no logran converger.

Paraguay se integra como socio estratégico a la nueva organización "Escudo de las Américas".