¿"Ley Mbappé"?: oposición propone aprobar norma antidiscriminación
Referentes de la oposición sostienen que la reacción del oficialismo resulta contradictoria mientras continúe bloqueando iniciativas vinculadas a la protección de los derechos humanos.
La senadora Esperanza Martínez afirmó que el episodio debe servir para abrir una discusión seria sobre la discriminación y la violencia en la sociedad paraguaya. A su criterio, no es coherente condenar públicamente expresiones ofensivas mientras se impide el tratamiento de una legislación destinada precisamente a prevenir y sancionar este tipo de conductas.
La legisladora recordó que el proyecto permanece archivado desde hace más de dos décadas y cuestionó a quienes, según dijo, hoy manifiestan indignación por los comentarios contra Mbappé, pero históricamente rechazaron debatir normas relacionadas con los derechos fundamentales. También advirtió que el odio racial, la discriminación por condición social, género, orientación sexual u origen tienen una misma raíz basada en la intolerancia.
Como ejemplo, mencionó distintas situaciones de discriminación que, según señaló, siguen naturalizadas en el país, como los ataques contra personas afrodescendientes, indígenas, migrantes paraguayos en el extranjero, trabajadores de escasos recursos, mujeres y personas de la comunidad LGBT. En ese sentido, sostuvo que el odio no puede justificarse como parte de la libertad de expresión ni convertirse en una herramienta para obtener notoriedad política.
A las críticas también se sumó la exsenadora Desirée Masi, quien cuestionó el comunicado emitido por el Gobierno para repudiar las declaraciones de Celeste Amarilla. La exlegisladora sostuvo que las autoridades carecen de autoridad moral para dar lecciones sobre discriminación mientras, según recordó, referentes del oficialismo protagonizaron en el pasado expresiones ofensivas y homofóbicas contra el entonces embajador de Estados Unidos, Marc Ostfield.
Masi afirmó que ningún acto de racismo, xenofobia o discriminación puede relativizarse ni justificarse por tratarse de una reacción emocional. Remarcó que la defensa de la dignidad humana debe ser un principio permanente y reclamó coherencia en el combate contra cualquier forma de intolerancia.
La controversia comenzó después de que Celeste Amarilla publicara comentarios ofensivos contra Kylian Mbappé tras la eliminación de Paraguay frente a Francia en el Mundial 2026. La senadora realizó referencias al origen del futbolista y utilizó expresiones consideradas racistas, lo que provocó una fuerte condena tanto dentro como fuera del país.
Posteriormente, el propio Mbappé respondió públicamente a través de la red social X con un duro mensaje dirigido a la parlamentaria. La polémica derivó además en pronunciamientos del Gobierno paraguayo, del Gobierno francés y de diversas autoridades políticas de ambos países, elevando el caso a un conflicto con repercusiones diplomáticas e instalando nuevamente el debate sobre la necesidad de contar con una legislación específica contra toda forma de discriminación en Paraguay.




