Abrazo republicano reabre heridas en el Partido Colorado y expone nuevas divisiones
Mientras algunos dirigentes valoraron el gesto como un paso hacia la unidad partidaria, otros cuestionaron duramente la participación del exmandatario e incluso advirtieron que su presencia podría perjudicar electoralmente a la Lista 1.
La reunión, de la que también participó el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, fue presentada como un gesto de reconciliación con miras a las elecciones municipales del próximo 4 de octubre. El denominado "abrazo republicano" sorprendió debido a que, durante las internas coloradas, Mario Abdo había manifestado que no tenía interés en protagonizar este tipo de encuentros al considerar que estaba retirado de la actividad política.
Uno de los principales defensores del acercamiento fue el diputado Daniel Centurión, quien destacó la disposición del expresidente para recibir a la comitiva y afirmó que el encuentro refleja una actitud de madurez política orientada a fortalecer al Partido Colorado en Asunción de cara a los próximos comicios.
Según explicó, la iniciativa surgió desde el equipo político del candidato Camilo Pérez y tuvo como objetivo consolidar la unidad partidaria sobre la base del diálogo y de un proyecto común para la capital. Centurión sostuvo además que las diferencias surgidas durante la campaña y las denuncias de persecución política continúan su curso por separado y no interfieren con la necesidad de construir consensos dentro de la organización política.
En contrapartida, el senador cartista Yamil Esgaib rechazó abiertamente la participación de Mario Abdo en la estrategia electoral y sostuvo que el exjefe de Estado no aporta votos al oficialismo. Incluso afirmó que, de haber dependido de él, el encuentro nunca se habría concretado.
Esgaib lanzó duras críticas contra el expresidente, a quien responsabilizó por presuntos hechos ocurridos durante su administración y calificó de traidor al Partido Colorado. Además, aseguró que su figura genera rechazo entre una parte importante del electorado colorado y que su respaldo tendría escaso impacto más allá de su entorno familiar.
Las posiciones contrapuestas reflejan que, pese a los esfuerzos por mostrar una imagen de unidad de cara a las elecciones municipales, las diferencias entre referentes del oficialismo continúan vigentes y mantienen abierta la disputa sobre el liderazgo y el futuro político del Partido Colorado.