Profunda crisis institucional

IPS ignoró el 98% de las alertas de auditoría durante la era Brítez

La actual administración del Instituto de Previsión Social (IPS) revelóque, de unas 100 recomendaciones realizadas por auditorías internas y órganos de control, apenas dos fueron cumplidas durante la gestión de Jorge Brítez.
Sede central del Instituto de Previsión Social. Gentileza

El Instituto de Previsión Social (IPS) enfrenta una de las radiografías más duras sobre su funcionamiento interno en los últimos años. La administración encabezada por Jorge Brítez habría ignorado prácticamente la totalidad de las recomendaciones emitidas por auditorías y órganos de control, según revelaron el actual presidente de la previsional, Isaías Fretes, y el auditor general del Poder Ejecutivo, Alberto Cabrera Villalba.

El dato resulta demoledor: de aproximadamente 100 recomendaciones realizadas en distintos informes de auditoría, apenas dos fueron implementadas. Es decir, el nivel de cumplimiento rondó apenas el 2,5%, una cifra que para las autoridades actuales refleja la existencia de un sistema de control interno "extremadamente débil" dentro de una de las instituciones más sensibles y millonarias del Estado paraguayo.

Grave

De esta manera, la institución previsional atraviesa una crisis estructural marcada por denuncias de falta de medicamentos, precariedad hospitalaria, déficit financiero, licitaciones bajo sospecha y crecientes reclamos de asegurados. En ese contexto, el bajo cumplimiento de observaciones técnicas confirma algo que desde hace años denunciaban médicos, funcionarios y usuarios: el problema del IPS ya no es únicamente financiero, sino profundamente institucional.

El presidente Santiago Peña y junto al extitular de IPS, Jorge Britez.

El problema de no respetar las auditorías 

Las auditorías internas tienen precisamente la función de detectar riesgos, irregularidades y debilidades administrativas antes de que deriven en perjuicios económicos o colapsos operativos. Ignorar sistemáticamente esas alertas implica, en la práctica, desactivar uno de los pocos mecanismos de control preventivo dentro del aparato estatal. Para especialistas en administración pública, cuando las recomendaciones no se ejecutan, las auditorías terminan convirtiéndose en simples documentos burocráticos sin capacidad real de corrección.

El auditor general del Poder Ejecutivo, Alberto Cabrera Villalba, fue categórico al afirmar que el escenario encontrado evidencia severas falencias en los controles internos de la previsional. Explicó además que la Auditoría General realiza seguimiento permanente a más de un centenar de instituciones públicas, precisamente para verificar el cumplimiento de medidas correctivas orientadas a transparentar la gestión y reducir riesgos de corrupción o mala administración.

Reordenamiento interno

Por su parte, Isaías Fretes cuestionó abiertamente la falta de respuestas a los informes emitidos durante administraciones anteriores y anunció una serie de medidas de reordenamiento interno. Entre ellas, adelantó la eliminación de 817 insumos médicos considerados prescindibles y la actualización del vademécum de medicamentos, dentro de un plan que apunta a reorganizar gastos y cerrar posibles focos de irregularidades.

Sin embargo, el trasfondo del problema parece mucho más profundo que una simple reestructuración administrativa. El IPS se convirtió durante años en una de las instituciones con mayor manejo presupuestario del país, pero también en una de las más cuestionadas por opacidad, politización y discrecionalidad. La escasa aplicación de recomendaciones técnicas deja expuesta una cultura institucional donde las alertas de control aparentemente tenían poco peso frente a decisiones políticas y administrativas.

Urgen sanciones y no detener las investigaciones

El nuevo escenario también aumenta la presión sobre el Ministerio Público y los organismos de control. Las recientes denuncias contra Jorge Brítez por supuesto perjuicio patrimonial multimillonario, sumadas ahora al reconocimiento oficial del incumplimiento masivo de auditorías, empiezan a construir un cuadro mucho más delicado sobre la administración anterior. Porque detrás del colapso operativo del IPS no solo aparece una crisis de recursos, sino también una estructura que durante años habría funcionado con controles debilitados y escasa rendición de cuentas.