A menos de un día de la apertura de los locales de votación, todo se encuentra preparado para las elecciones internas simultáneas que se desarrollarán este domingo y que definirán a los candidatos que competirán en las municipales del 4 de octubre. La jornada no solo pondrá a prueba la capacidad organizativa de los partidos políticos y de la Justicia Electoral, sino que también servirá como un termómetro de fuerzas dentro de las principales agrupaciones del país, especialmente en la Asociación Nacional Republicana (ANR), donde el enfrentamiento entre el cartismo y la disidencia concentra gran parte de la atención política nacional.
Analistas políticos coinciden en que el proceso electoral municipal de este año podría convertirse en el primer gran examen de poder con vistas a las elecciones generales de 2028. Los resultados permitirán medir el grado de consolidación del oficialismo liderado por el presidente Santiago Peña y por el titular de la ANR, Horacio Cartes, así como la capacidad de reorganización de los sectores disidentes colorados y de las fuerzas opositoras.
Una elección de dimensiones gigantescas
Las internas movilizarán a millones de paraguayos afiliados a distintas organizaciones políticas. La ANR llegará a los comicios con un padrón de 2.804.546 afiliados habilitados para votar, distribuidos en los 263 distritos del país. Se trata del mayor aparato electoral partidario del Paraguay y uno de los más grandes de la región.
El Partido Colorado presentará 16.739 precandidaturas, entre aspirantes a intendencias y concejalías, una cifra que refleja la magnitud de la competencia interna. El despliegue incluye además 664.898 agentes electorales, entre miembros de mesa, apoderados y veedores, lo que equivale a casi una cuarta parte de todo su padrón.
Para la jornada electoral estarán habilitados 481 locales de votación y 8.018 mesas receptoras de votos. La logística contempla también más de nueve mil máquinas de votación entre equipos principales, de contingencia y de capacitación.
Dentro del padrón colorado se destaca además la presencia de más de 431.000 jóvenes de entre 18 y 30 años, un segmento considerado clave para definir varias de las disputas más competitivas.
La batalla política más observada
Aunque las internas se desarrollarán en todo el país, la atención se concentra principalmente en la ANR debido a la disputa entre el movimiento oficialista Honor Colorado y los sectores disidentes agrupados en torno a diferentes liderazgos.
La competencia en Asunción se convirtió en uno de los principales escenarios de la confrontación. Allí, el oficialismo impulsa la candidatura de Camilo Pérez, mientras que la disidencia respalda a Arnaldo Samaniego, en una elección que es observada como una medición directa de fuerzas entre ambas corrientes. La capital concentra buena parte de la expectativa política debido a su peso electoral y simbólico.
Más allá de Asunción, la disputa se replica en numerosos municipios donde movimientos internos buscan consolidar estructuras territoriales que posteriormente serán fundamentales para las generales de 2028.
Diversos observadores sostienen que estas municipales representan mucho más que una elección local. El control de intendencias y juntas municipales constituye la base de construcción política, financiera y electoral para futuras campañas nacionales. Por ello, el resultado de este domingo será analizado como una fotografía anticipada de la correlación de fuerzas que podría llegar a las próximas presidenciales.
El PLRA también pone en juego su futuro
La segunda fuerza política del país también enfrentará una jornada decisiva. El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) acudirá a las urnas con 1.531.856 electores habilitados y más de 40.000 candidaturas en competencia para cargos municipales y partidarios.
La elección liberal tiene un componente adicional: además de definir candidaturas municipales, también renovará autoridades partidarias nacionales y locales, en un contexto donde varios sectores buscan reconfigurar el liderazgo interno de la organización.
Para el operativo electoral estarán habilitados 505 locales de votación, 3.935 mesas receptoras y más de 5.000 máquinas de votación, además de equipos de contingencia y capacitación.
Las dudas sobre las máquinas y las auditorías
Uno de los temas que marcó la etapa previa a las internas fue el debate sobre la confiabilidad de las máquinas de votación.
Las dudas planteadas por diversos sectores políticos llevaron al TSJE a realizar auditorías y verificaciones extraordinarias tanto del software como del hardware de los equipos que serán utilizados durante la jornada electoral. El PLRA solicitó expresamente revisiones adicionales para despejar cuestionamientos y garantizar la transparencia del proceso.
Tras las verificaciones realizadas por técnicos partidarios y especialistas electorales, los representantes liberales señalaron que no encontraron irregularidades y manifestaron conformidad con los resultados de las auditorías. El TSJE también sostuvo públicamente que existen garantías suficientes para el desarrollo normal de los comicios.
El papel clave del TSJE
Aunque formalmente la organización de las internas corresponde a los tribunales electorales de cada partido, la infraestructura operativa recae en gran medida sobre el Tribunal Superior de Justicia Electoral.
La institución desplegará miles de máquinas de votación, personal técnico y sistemas de transmisión de resultados para garantizar el funcionamiento de las elecciones simultáneas en todo el país. El organismo también coordinó los procesos de capacitación, auditoría y distribución de materiales electorales.
En total, más de 4,6 millones de electores afiliados a distintas organizaciones políticas se encuentran habilitados para participar en estas internas simultáneas.
Un domingo que puede redefinir el tablero político
La expectativa es elevada tanto en los partidos tradicionales como en los movimientos emergentes. En numerosos municipios se registran disputas particularmente intensas debido al valor estratégico que representan las intendencias como plataformas de construcción política.
Para el oficialismo colorado, la meta es ratificar su predominio territorial y consolidar la estructura que sostiene actualmente al Gobierno. Para la disidencia, la elección representa una oportunidad para demostrar capacidad de resistencia y recuperar espacios de poder interno.
Mientras tanto, los sectores opositores observan el proceso como una oportunidad para medir sus posibilidades de crecimiento de cara a octubre y comenzar a construir una alternativa competitiva para 2028.
Con la logística concluida, los materiales distribuidos y las máquinas listas para operar, Paraguay ingresa en las horas decisivas de unas internas que, más allá de definir candidatos municipales, podrían convertirse en el primer gran capítulo de la carrera política hacia las próximas elecciones generales.



