El intendente de Asunción, Luis Bello, reveló que la Municipalidad enfrenta una deuda inmediata de G. 180.000 millones correspondiente únicamente a compromisos impagos del año 2025, una cifra que, según afirmó, expone la gravedad de la crisis financiera heredada.
"Recibimos una ciudad en crisis", señaló en entrevista con América Paraguay, al explicar que la administración debió recurrir a medidas de emergencia para evitar la paralización de servicios.Bello insistió en que el principal sostén de la gestión es la recaudación genuina.
Aseguró que el municipio cumplió este año con el pago de salarios sin recurrir a préstamos ni adelantos, gracias al incremento histórico de ingresos registrados en octubre. "Cuando la gente paga sus impuestos, es porque confía. Cuando no paga, no cree", afirmó.
Para transparentar el manejo de fondos, el intendente derogó la Cuenta Única y estableció un sistema que exige trazabilidad absoluta. "Cada guaraní que entra al municipio debe mostrar de dónde viene y a dónde va", remarcó.
Como respuesta al desorden financiero, la Municipalidad inició una reestructuración interna que incluyó sumarios, controles rigurosos de marcación y la desvinculación o no renovación de alrededor de 100 funcionarios. Además, un cruce de datos con la ANDE permitió detectar 5.000 cuentas mal declaradas, con lo que se prevé aumentar la recaudación y reducir la evasión.
Aunque la crisis presiona las operaciones diarias, Bello asegura que la ciudad recuperó capacidad de respuesta.
Desde bacheos hasta suministro de asfalto mediante convenios con Petropar, la administración, dice, trabaja para sostener servicios básicos mientras ordena las finanzas. "Aunque estemos en una crisis, siempre hay una manera", afirmó.
El jefe comunal reiteró que no buscará la reelección y que su única prioridad es estabilizar las cuentas y dejar un plan de desarrollo para los próximos años. "Mi compromiso es ordenar esta ciudad y que vuelva a ser funcional, planificada y hermosa", cerró.