La decisión fortalece la representación del oficialismo dentro del órgano legislativo y reavivó las críticas de sectores de la oposición, que advierten sobre un eventual condicionamiento de las investigaciones.
La propuesta fue presentada por el presidente de la comisión, el senador Patrick Kemper, y recibió el respaldo del pleno. Con este cambio, el cartismo amplía su presencia en un espacio que desde su creación ha estado rodeado de cuestionamientos por la forma en que quedó integrada y por el control que ejerce el oficialismo sobre su conducción.
Senadoras de la oposición y de la disidencia colorada vienen reclamando que las pesquisas no se limiten únicamente a funcionarios o casos particulares, sino que también alcancen a las instituciones de educación superior que aparecen vinculadas a la emisión de títulos cuestionados. Entre ellas figura la Universidad Sudamericana, donde el exsenador Hernán Rivas obtuvo el título de abogado que hoy forma parte de una causa penal.
Celeste Amarilla, Yolanda Paredes, Esperanza Martínez y Blanca Ovelar coincidieron en que resulta indispensable convocar a las autoridades de esa casa de estudios para esclarecer el proceso mediante el cual fueron expedidos los documentos actualmente bajo investigación. A criterio de las legisladoras, una investigación integral debe determinar tanto las responsabilidades individuales como el eventual papel desempeñado por las universidades involucradas.
El caso de Hernán Rivas fue precisamente uno de los principales detonantes para la conformación de la comisión especial, creada con el propósito de profundizar las investigaciones sobre la denominada "mafia de los títulos" y establecer el alcance de una presunta estructura dedicada a la expedición de certificados académicos irregulares.
Otro aspecto que generó observaciones fue la participación de algunos integrantes oficialistas. Durante la reunión constitutiva, el senador Juan Carlos "Nano" Galaverna abandonó el encuentro antes de su finalización y posteriormente tampoco participó de la primera sesión ordinaria de trabajo, ni de forma presencial ni virtual.
La incorporación de Natalicio Chase es interpretada por sectores críticos como un movimiento destinado a consolidar la mayoría oficialista dentro de la comisión en momentos en que aumentan los pedidos para avanzar sobre las responsabilidades de determinadas universidades y de actores políticos eventualmente vinculados al caso.
La conformación de este órgano ya había provocado controversias desde su nacimiento. El presidente del Senado, Basilio "Bachi" Núñez, ubicó inicialmente a Patrick Kemper al frente de la integración de la comisión, situación que permitió al legislador convocar la sesión constitutiva y posteriormente asumir la presidencia del organismo, una decisión que fue cuestionada por legisladores opositores que sostienen que la investigación debe desarrollarse con absoluta independencia y sin interferencias políticas.



