Presionado por la ciudadanía, el presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, comunicó ayer que dejará de cobrar la "bonificación por responsabilidad", un adicional de más de G. 21 millones mensuales que incrementan considerablemente su salario, señalando de esta manera que deben ser "ejemplo" en esta etapa de "economía de guerra".
Sin embargo, la decisión se produce un poco tarde, porque entre marzo de 2025 y febrero de 2026 el legislador percibió G. 253.211.400 adicionales únicamente por este concepto.
Registros del Ministerio de Economía y Finanzas muestran que este beneficio no era percibido por anteriores titulares del Congreso ni por ministros del Poder Ejecutivo desde 2017, lo que deja en evidencia que se trata de un esquema reciente.
El mecanismo fue implementado en 2025, durante la administración del presidente Santiago Peña, y permitió elevar la remuneración de Núñez a más de G. 63 millones mensuales.
Pese al anuncio de renuncia al beneficio, las críticas persisten debido a que el recorte se da luego de haberse concretado el cobro de una suma significativa, lo que pone en duda el compromiso con la austeridad en la función pública.

