A 91 años de la Paz del Chaco, una de las gestas más trascendentales de nuestra historia
Este 12 de junio, nuestro país conmemora el 91.º aniversario de la firma del Protocolo de Paz que puso fin a la Guerra del Chaco, una fecha profundamente arraigada en la memoria colectiva de los paraguayos. Más que el cierre de un conflicto bélico, representa el recuerdo permanente del sacrificio de miles de compatriotas que defendieron la soberanía nacional en una de las etapas más difíciles de nuestra historia.
La Guerra del Chaco, librada entre 1932 y 1935, marcó a toda una generación de paraguayos. Jóvenes provenientes del campo y de la ciudad, muchos de ellos sin experiencia militar, dejaron atrás a sus familias y partieron hacia el inhóspito territorio chaqueño para responder al llamado de la patria. En medio del calor extremo, la escasez de agua y las duras condiciones del frente de batalla, escribieron con valentía una de las páginas más heroicas del Paraguay.
El 12 de junio de 1935, hace exactamente 91 años, el cese definitivo de las hostilidades fue formalizado mediante la firma del Protocolo de Paz en Buenos Aires. Para el pueblo paraguayo, aquella noticia significó el fin de la incertidumbre y el inicio de una nueva etapa marcada por el anhelo de reconstrucción y esperanza. Tres años después, en 1938, se firmaría el Tratado de Paz, Amistad y Límites que estableció de manera definitiva las fronteras entre Paraguay y Bolivia.
Para el Paraguay, esta fecha tiene un significado especial porque recuerda no solo una victoria diplomática y militar, sino también la capacidad de un pueblo de mantenerse unido frente a la adversidad. El legado de los excombatientes trasciende el tiempo y continúa siendo un símbolo de patriotismo, entrega y amor a la nación.
Hoy, cuando ya no quedan entre nosotros aquellos hombres que protagonizaron la Guerra del Chaco, el deber de mantener viva su memoria recae en las nuevas generaciones. Recordar la Paz del Chaco es rendir homenaje a quienes ofrendaron su juventud y, en muchos casos, sus propias vidas para defender la heredad nacional.
A 91 años de aquel histórico 12 de junio de 1935, el Paraguay vuelve la mirada hacia uno de los momentos más significativos de su pasado para reafirmar el valor de la paz, la unidad y la identidad nacional. Porque la historia del Chaco no pertenece únicamente a los libros: vive en cada familia paraguaya que heredó el orgullo y la gratitud hacia quienes hicieron posible que nuestra bandera siguiera ondeando sobre esta tierra guaraní.